Cuando se escucha el termino “manejo deportivo” es muy común pensar que, de lo que se trata, es de conducir lo más rápido que se pueda o el contar con un auto que sume una barbaridad de caballos de fuerza, nada más alejado de la realidad. Este concepto requiere de técnica y práctica para poder llevarlo de forma correcta y segura al asfalto. BMW lo sabe muy bien y por esta razón ofrece su clínica Driving Experience.
 
Desde hace años la marca alemana tiene esta alternativa para sus clientes, quienes buscan llevar sus capacidades al volante al siguiente nivel. Nosotros acudimos al curso de manejo M Experience, desde luego, con los autos más radicales de BMW y más nos valía abrocharnos el cinturón de seguridad. Esto fue lo que encontramos.
 
Desde temprano nos dimos cita en la pista del Centro Dinámico Pegaso, en Toluca, y antes de subirnos a los autos repasamos los fundamentos al conducir, es decir: la posición de las manos en el volante, la altura ideal de la cabeza con respecto al techo, la distancia de manos (volante) y piernas (pedales) y para nuestra sorpresa en la mayoría de los puntos había cosas que corregir.
 
También se ofrecieron tips de manejo y una amplía explicación de lo que nos encontraríamos en el trazado.
 
Una vez concluido lo anterior nos lanzamos a los vehículos listos para ver de qué estábamos hechos. Los modelos Serie 1 M, M3, M4, X4 M, X5 M, M6, que en conjunto suman más de 1300 hp, serían nuestros anfitriones.