Leyó usted bien, este sistema está desarrollado por la compañía alemana Bosch y se encuentra disponible en BMW M4 GTS como primera etapa de prueba. El principio básico sugiere que, además de la gasolina inyectada, un fino contenido de agua es ingresado al colector de admisión a fin de absorber el calor de la combustión.

 
Esto ayuda a mantener la presión y la temperatura en mejor estado y permite al motor trabajar de manera más acelerada. El ejemplo perfecto es el M4 GTS, que logra añadir 49 caballos de fuerza gracias a una presión adicional soportada durante la sobrealimentación.
 
Dichos sistemas estarían ofreciéndose por parte de Bosch a los productores masivos de vehículos, que podrán incrementar hasta en 5% las prestaciones de potencia de su motor y hasta en 13% el rendimiento de combustible. La información ha sido propuesta por Autocar, que platicó con Fabiana Piazza de Bosch, y recuperó datos que indican que dispositivo funcionaría mejor con motores que liberan más de 107 caballos por litro de desplazamiento, o sea, deportivos.
 
El sistema funciona con un compartimento de agua que puede ser rellenado tal como sucede con sus limpiadores, y que servirá para recorridos de hasta 2,896 kilómetros. Si se queda sin agua, el motor continuará trabajando de manera regular.