CONTEXTO

En este caso se trata de un proceso inconsciente y por lo tanto no fácil de demostrar en el que se produce una corriente no reconocida de simpatía y hasta de deseo que necesita ser disimulada (ante la conciencia de ambos).

Es fácil comprender por qué hay la necesidad de reprimir y sacar de la conciencia este deseo, porque la estructura familiar y la pareja estarían en serio peligro; además, el miedo a la reacción del resto de la familia y la sociedad crearía una atmósfera negativa con peligros constantes e inconscientes.

FUENTE: Esteban Cañamares, psicólogo clínico y sexólogo; octubre 2011.


Una de las primeras historias entre un suegro y su nuera está documentada en el Génesis, primer libro del Antiguo Testamento de La Biblia. Se trata del episodio entre Judá y Tamar, cuyo vínculo surgió cuando ésta contrajo matrimonio con dos de sus tres hijos, primero con Er y después con Onán, de los cuales enviudó y con quienes no consiguió tener hijos, razón por la cual su suegro le prometió que sería desposada por el menor de sus vástagos, Selá.

Sin embargo, Tamar al ver que pasaba el tiempo pensó que Judá jamás le daría a su tercer hijo para que la preñara, se disfrazó de prostituta y tuvo sexo con su suegro, quien sin saber la embarazó y de esta relación nacieron los gemelos Farés y Zara.


De todas las traiciones que existen en torno al amplio universo de las relaciones humanas, ésta es, sin duda alguna, una de las más dolorosas y catastróficas que existen porque, para que ésta tenga lugar tienen que confabularse y manifestarse los sentimientos y acciones de dos individuos hacia un mismo afectado. Esta reprobable ecuación arroja como resultado lo que muchos consideran “la peor de las infidelidades”.

Se puede dar cuando un hombre está en la etapa de noviazgo o cuando ya conviviendo dentro de un matrimonio debidamente formalizado y se detona cuando entre el padre de éste (el suegro) y su esposa o novia existe cierta atracción, la cual inicia como una especie de empatía entre ambos porque coinciden en el interés de que ambos quieren y buscan lo mejor para el “tercero en discordia” (el hijo/esposo/novio), pero conforme transcurre la convivencia este factor queda en un segundo plano para priorizar un deseo carnal que surge del suegro hacia la nuera o viceversa.

Lo más doloroso de una situación de esta índole es que desde cualquier óptica se trata de una doble traición hacia una sola persona y, por ende, esta doble traición también acarrea un dolor duplicado. ¿Por qué? En primer lugar, porque en un entorno ideal las dos personas en las que más confía en este mundo un individuo es en su padre y en su novia/esposa; así que cuando esta relación prohibida (una especie de incesto, porque el suegro debería ver en su nuera a una supuesta hija) sale a flote y es puesta al descubierto, termina por devastar a los núcleos familiares por completo, destruyéndolos totalmente.

Pero… ¿quién es el culpable o quiénes son los culpables de que una situación tan desagradable como ésta se presente (cada vez más frecuente) en nuestra sociedad? Indudablemente los tres involucrados son corresponsables en mayor o en menor medida, comenzando por el individuo que es traicionado por su progenitor y por su mujer, porque es a él a quien corresponde, en una primera instancia, intentar conocer a fondo la personalidad y las intenciones de la mujer a la que ha elegido para que, primero, sea su novio y, después, se convierta en su esposa. Igualmente, en él también recae la responsabilidad de ser lo suficientemente cercano a su papá y desarrollar una sólida relación de amistad con él para, igualmente, conocerlo lo suficiente y concluir que se trata de un hombre íntegro, respetuoso y que jamás lastimaría a su propio hijo.

El segundo culpable es el padre, cuyas atenuantes son distintas si es casado, viudo y/o divorciado. Sin embargo, por encima de estas tres circunstancias, éste debe ser receptáculo del más alto concepto de la lealtad hacia sus hijos, porque si un hombre no es capaz de sentir respeto y solidaridad hacia sus propios descendientes, entonces el resto del mundo le importa un soberano cacahuate.

Y, finalmente, la última responsable de tan deleznable triángulo, la esposa/novia de uno y la nuera del otro, una mujer totalmente desvalorizada a quien seguramente sólo le importan sus propios fines y propósitos como para obviar una de las relaciones más sagradas que deben existir (padre e hijo).

Obviamente aquí nos referimos a una persona de muy baja calidad tanto moral como humana y que por muchos argumentos que pueda esgrimir a su favor para desmarcarse de las acusaciones (“me sedujo”, “no me di cuenta hasta que me enamoré de mi suegro”, “él me presionó y me amenazó”, etcétera), indudablemente es una persona que no vale la pena.


¿QUÉ ESCUCHAR?
She will be loved, de Maroon 5.

Revelador tema de este sexteto californiano de funk-pop-rock, en el que se aborda la problemática de un chico que se enamora de su suegra cuando visita a la novia en su casa y éste ve cómo el suegro maltrata a la esposa. Todo un drama familiar aterrizado en una linda canción.


¿QUÉ LEER?
La amaba, 2002

La escritora francesa Anna Gavalda nos cuenta la relación entre un suegro y una nuera que surge cuando ésta es abandonada por un esposo que se enamora de otra mujer y el padre de su marido se la lleva a pasar unos días con él a una casa de campo. No es lo que se imaginan, pero léanlo.


¿QUÉ VER?
Obsesión, 1992

Estrujante drama erótico protagonizado por Jeremy Irons y Juliette Binoche en el que un político inglés, poco después de ser nombrado ministro, conoce a una chica francesa de quien se enamora perdidamente y ésta resulta ser la prometida de su hijo. Las consecuencias de este romance clandestino son terribles.


VÍA FACEBOOK

Israel Gasca
“Qué feo debe ser que tu propio padre te ‘raye tus cuadernos’… hasta parece tema de telenovela mexicana”.

Ricardo Félix Alanis
“Yo sé de alguien (una persona muy cercana a mí) cuya esposa lo engañó con su propio padre”.

Francisco Avilés Guízar
“Supe de una chica que se iba a casar por estar embarazada, pero de último momento suspendió la boda porque el papá de su bebé era su suegro”.


PARA REÍR

Muy buenas amigas, Artemisa y Lorena, se reúnen en una cafetería para ponerse al día:

-¿Y cómo te ha ido, qué es de tu vida? ¡Cuenta! –pregunta Lorena.
-Muy bien, ya sabes, amiga. Aquí con un dilema porque quiero cambiar de método anticonceptivo – responde Artemisa.
-¿Pero cómo? ¿No me dijiste hace un par de años, por teléfono, que tu marido ya se había hecho la vasectomía?
-Él sí… pero mi suegro no.


CONSULTORIO (NO) SEXUAL

Estoy en medio de un tremendo dilema: mi esposo tiene cáncer, está en tratamiento y no puede tener relaciones sexuales (…) la última vez que nos visitó mi suegro me propuso que tuviéramos sexo para que yo no salga a la calle a buscar lo que no tengo en casa. La verdad es que estoy a punto de aceptar su proposición. ¿Qué hago?
María Cristina Domínguez (México, DF)

Antes que nada tienes que replantearte si verdaderamente amas a tu esposo y después de responder a esa interrogante, piensa si es moralmente adecuado que cometas una deslealtad tan grande con tu propio suegro.