Desesperación.Esta palabra describe el enroque que hizo ayer el presidente Enrique Peña Nieto.

Poder. Este es el motivo de los cambios que ayer hizo el Presidente.

Simulación. Es la premisa del actual gobierno federal. Simular que ajusta lo que no funciona en la administración pública cuando lo que en realidad hace es poner en marcha una operación cuya finalidad es retener el gobierno del Estado de México en 2017, y el federal en 2018.

Ayer, Peña Nieto designó a Luis Enrique Miranda Nava como secretario de Desarrollo Social, es decir, el responsable del combate a la pobreza en el país y del manejo de un presupuesto anual de 109 mil millones de pesos.

El temor de la oposición y de organizaciones sociales y campesinas es que la principal función de este funcionario es desviar recursos del combate a la pobreza en operaciones fraudulentas -mapacheo, pues- que le permitan al PRI retener el gobierno mexiquense y, a la postre, la Presidencia de la República dentro de dos años.

Compadre de Peña Nieto y originario de Jocotitlán, Miranda Nava es considerado el principal operador del Presidente.

Pero Miranda Nava tiene un pasado oscuro. En 2010 tronó la alianza entre PAN y PRD para el proceso electoral del Estado de México, el cual ganó el PRI.

Con estas cartas credenciales, se sospecha que Miranda Nava intervenga de lleno en la elección mexiquense, por lo que algunas voces ya comenzaron a expresar su preocupación.

En el PAN, senadores y diputados alertaron de las verdaderas intenciones de Miranda Nava de intervenir en la elección del Estado de México, utilizando y manipulando los recursos del combate a la pobreza para garantizar el triunfo tricolor el próximo año, ya sea con obras sociales o programas para los más necesitados.

Las críticas para Peña Nieto también llegaron de otras insospechadas trincheras, como la de su ex pareja Maritza Díaz Hernández, con quien tiene un hijo.

“Error garrafal tener como operador político a @LuisMirandaNava, tú @EPN mejor q yo, sabes q tu compadre no tiene la capacidad para eso”, escribió la mujer en su cuenta de Twitter.

Al factor Miranda Nava se suma también Óscar Callejo Silva, quien el 10 de agosto fue designado subsecretario de Infraestructura de la SCT. ¿Coincidencia? u ¿Operación?, por el Edomex.

En el ajedrez por el gobierno mexiquense, Peña Nieto sacó ayer a Luis Videgaray de Hacienda, lo cual significó excluirlo de la jugada presidencial y mandarlo a tratar de ganarle a Acción Nacional en el 2017.

Y es que este temor del PRI-gobierno tiene que ver con las encuestas que se han publicado en el Reforma, El Universal y El Financiero, en las que el PAN está colocado como un serio competidor para el PRI, aún sin ir en alianza con el PRD.

Es por ello que el PRI le apuesta a todo lo ilegal para ganar esa elección, fundamental para la presidencial de 2018.

Y todo apunta a que Videgaray se apunte, o lo apunten, para esa elección. Pero Videgaray también deja un legado negativo en Hacienda: una deuda pública que equivale a 10.5% del PIB; alta inflación por gasolinazos y aumentos en luz y gas, bajas calificaciones crediticias y un peso devaluado.

Además, a Videgaray lo persigue el escándalo por su casa en Malinalco, la cual compró al contratista favorito de Peña Nieto, al dueño de Grupo Higa, Juan Armando Hinojosa Cantú.

Todo esto, además de haber tener la brillantísima idea de traer a Donald Trump al país, lo que le provocó nuevas descalificaciones a su jefe y el enojo de las Casa Blanca y de Hillary Clinton, pues catapultó al magnate como candidato presidencial en aquel país.

Los ajustes y enroques siempre serán bienvenidos, pero los de este gobierno más bien parecen decisiones desesperadas, tomadas desde el fondo de un hoyo, del que difícilmente saldrán Peña, Videgaray y Miranda Nava. Estaremos atentos….