La atleta rusa Yelena Isinbáyeva, anunció que tiene planeado retirarse después de concluir los Mundiales de Moscú 2013, pues tiene planeado tener hijos, además de que le gustaría integrarse a la política o bien, realizar actividades sociales.

"Quisiera dedicarme a la política, quizás a actividades sociales, ser funcionaria de deportes. Eso de tener hijos y regresar al deporte no está hecho para mí", declaró la doble campeona olímpica de salto con pértiga a la agencia RIA-Novosti.

"Si tengo niños, quiero estar permanentemente con ellos y entonces el deporte pasará para mí a un segundo o tercer plano", dijo la deportista.

La atleta de 27 años mencionó al 2013 como la fecha límite en su carrera profesional, "mi entrenador (Vitali Petrov) y yo, compartimos la opinión de que dejaré de competir dentro de cuatro años, después de los Mundiales de Moscú".

La atleta tiene el objetivo de acercarse principalmente a los niños, porque desea ayudarlos y cumplirles sus deseos, ya que ella nunca tuvo un ídolo en su niñez, quiere darles la felicidad para que crean y sepan que la gente es buena, como lo haría un "hada madrina".

"Nuestra madre siempre nos decía que cada uno tiene su personalidad, que imitar a alguien es malo, que trabajando lograríamos todo. Por eso nunca quise parecerme a alguien", agregó la saltadora.

Yelena ha tenido una carrera con altas y bajas, cambió de entrenador una vez, hasta que llegó a manos de Vitali Petrov, quien llevó al éxito a Sergéi Bubka, (seis veces campeón mundial de la misma especialidad), de manera que es una de las deportistas más importantes en el mundo.

La rusa ha sido galardonada con diferentes premios, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), la eligió como la mejor atleta del año durante 2004, 2005 y 2008.

Posteriormente, en 2007 y 2009 recibió el prestigioso Premio Laureus a la mejor deportista femenina del año y el pasado 2 de septiembre, le fue otorgado el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes.