Modelos y edecanes “espectaculares” que cobran entre 500 y mil pesos por noche, eran contratadas en el Bar Bar con el fin de atraer clientes VIP y hacer del lugar un sitio exclusivo para gente famosa.

Su trabajo era “adornar” el sitio y convivir con los clientes, principalmente los miércoles y domingos. Eran contratadas a través de agencias de modelos, con gastos de bebidas y alimentos cubiertos.

En el sitio web del lugar se puede leer: “Bar Bar, siempre a la vanguardia (...) con sus cinco conceptos para los siete días de la semana. Miércoles y domingo: son de modelos y son espectaculares”.

De acuerdo con una de las chicas que prestó sus servicios en ese lugar, había entre cinco y 10 modelos por noche. No las obligaban a salir con los clientes, pero sí tenían que convivir con ellos.

“Mira, no conozco mucho a los jugadores, pero si iban varios futbolistas y artistillas. La verdad es que el ambiente es pesadísimo. Iba gente mucho más grande y mujeres que a kilómetros se les notaba que son teiboleras”, cuenta a Publimetro “Leticia”.

“De entrada, el domingo empieza la fiesta como a la una de la mañana porque al lado está el barecito que se llama La Jugada. Entonces, primero te pasan a cenar a La Jugada y después  te pasan al antro. No sé nombres, porque no los ubico, pero sí iban mucha gente así”, añadió.

Además de las modelos, había otras mujeres “tipo teiboleras” que tenían un trato mucho más íntimo con los clientes e, incluso, provocaron que el lugar dejara de contratar agencias de modelos por no cumplir con el perfil “galante” de mujer que hasta podía llegar a acuerdos con los clientes.

“Adentro había muchísimas mujeres de la vida ga­lante y muchísimos padrotes. Seguro existía la manera de llegarles con dinero o ellas iban con los clientes. Yo creo que a nosotras nos dejaron de llamar porque el tipo de mujeres que ellos buscaban era de ese tipo”, continúa.

Una de las principales líneas de investigación de la PGJDF es una riña por “mujeres”. En el video de vigilancia del Bar Bar aparece una mujer, identificada como una bailarina cubana de nombre Diana, quien declaró haber acompañado a los agresores toda la noche junto con dos amigas.