Todo mundo espera el regreso de Michael Schumacher a las pistas y el alemán se declara listo. Ferrari, McLaren y Red Bull entran en escena.

Michael Schumacher llegó a su primera conferencia de prensa en tres años y medio, antes que los demás pilotos, como si practicara para la primera curva de este domingo. Es raro no verlo vestido de rojo, pero se siente como si nunca se hubiera ido.

Para empezar, no se ve ni un día más viejo, pero sí un poco más delgado. Su peinado no cambia, aunque siempre lo esconde debajo de la gorra.

Se sienta al centro del escenario, rodeado por Fernando Alonso, Jenson Button, Lewis Hamilton y Felipe Massa. Estos son los hombres que han dominado la Fórmula 1 desde el retiro de Schumi en 2006. “Es bueno tener a Michael de vuelta porque me hace sentir joven de nuevo”, bromea Button, quien apenas cumplió 30 años. Michael asiente con la cabeza y con una gran sonrisa en el rostro.

Todos los pilotos vistiendo playeras, a excepción de Schumacher, quien porta traje de carreras. Ante la pregunta sobre si han tenido oportunidad de inspeccionar la pista, sólo uno responde: Michael.

Esta generación de pilotos es la más competitiva en años, tal vez décadas, y si hay alguna advertencia a no confiarse es escuchar que el siete veces campeón estuvo inspeccionando los puntos clave de la pista, mientras tú seguías durmiendo.

Fernando reconoce esto: “Ganar con Michael en la pista tiene mucho más valor”. Schumi aprecia el gesto y palmea el hombro del español. Ya tuvo que hacer reverencia antes, cuando Alonso lo venció en 2006. Entonces el alemán alegó cansancio luego de 15 años en campaña de F1. Ahora vuelve con bríos recargados.