En la sociedad mexicana hay una creencia muy arraigada de que siempre buscamos la manera de romper las reglas y sacar el mayor provecho posible a los huecos legales. El futbol mexicano profesional así lo confirma.

La violación a los estatutos de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) por parte de los directivos del balompié mexicano ha sido sistemática y unánime. Aunque al mandamás del órgano rector del balompié, Joseph Blatter, parece no importarle.

Un pacto de ¿caballeros?

El llamado “Pacto de Caballeros” entre los dueños de los equipo del futbol en México atenta contra los derechos de los futbolistas establecidos por el órgano rector del futbol.

El artículo 18 del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores de la FIFA establece que “...un jugador profesional tendrá la libertad de fimar un contrato con otro club si su contrato con el club actual ha vencido o vencerá dentro de un plazo de seis meses”.

Sin embargo, con el acuerdo entre los propietarios de los clubes mexicanos, esa ley no escrita se aplica de manera llana: se ponen de acuerdo para no contratar a ningún jugador que recupere su carta al terminar su contrato con un club.

Pero técnicamente no violan ninguna ley, como dice el periodista de ESPN, Héctor Huerta: “no hay violación a la ley, dicen, porque simplemente ese jugador 'no tiene ofertas', es decir, 'nadie de nosotros del Pacto de Caballeros' lo quiere, por lo tanto no hay delito que perseguir”.

Un ejemplo claro es Antonio de Nigris, quien para regresar a jugar a México necesita que el Monterrey dé su anuencia y que se le paguen "derechos de formación".

Multipropiedad: un dueño y varios equipos

Los estatutos de la FIFA establecen que nadie debe controlar más de un club a riesgo de atentar contra la integridad del juego, pero en México eso no se cumple.

“El miembro (en este caso la Federación Mexicana de Futbol) deberá garantizar que ninguna persona física o jurídica (compañías y sus filiales incluidas) controla más de un club si esto crea el riesgo de atentar contra la integridad del juego o de una competición” estipula el artículo 18 de los estatutos de la FIFA.

Sin embargo, la misma Femexfut permitió que una sola empresa, Televisa, tuviera el control de tres equipos de Primera División (América, Necaxa y San Luis). Es decir, el 16 por ciento de los clubes de la máxima categoría era de la televisora, hasta que los Rayos descendieron este año.

Acerca de esta violación el propio Blatter no entró en polémica y dijo que hasta que los involucrados (de la liga mexicana – jugadores o directivos-) denuncien, el organismo rector tomará carta en el asunto. Antes, no.

¿Violaciones a la Ley Federal del Trabajo?

Durante el Apertura 2009, el presidente de Jaguares de Chiapas, Antonio Leonardo, amenazó con poner a medio sueldo a sus futbolistas y cuerpo técnico por los malos resultados.

Las críticas llegaron para el mandamás del equipo chiapaneco, sobre todo, del periodista Carlos Albert, quien aseguró que era una medida autoritaria.

Finalmente, la sanción no llegó, pero de haber ocurrido se hubiese dado una violación a la Ley Federal del Trabajo que en su artículo 107 establece que “está prohibida la imposición de multas a los trabajadores, cualquiera que sea su causa o concepto”.