Son la sonrisa desde las laterales, el ambiente en la fiesta, la cereza del pastel en la celebración deportiva... son las porristas. Para estas atletas, la animación no es su único pendiente, sino que además conforman una exigente actividad deportiva, con vertientes de gimnasia y acrobacia, que requieren máxima coordinación y fuerza.
Tal el es nivel que alcanza el avance de esta actividad en México, que cuenta con su propio cuerpo federativo, reconocido por la Codeme y decenas de asociaciones en el país.
La Organización Nacional de Porristas (ONP), fundada en 1995, es una de las más activas. Sólo en 2009 calendarizó 37 eventos con más de 12 mil 800 parti-cpantes y en 2010 van por más.
La amistad y la confianza son lo más importante
Asus 26 años dirige al grupo campeón a nivel nacional. Noemí Saade lleva década y media como po-rrista y contando.
¿Cómo practican?
– Practicamos martes y jueves y durante los entrenamientos trabajamos acondicionamiento físico; vemos técnica de subidas y pirámides, además de saltos y gimnasia. Al final nos dedicamos a la coreografía de nuestra rutina.
¿Qué es lo más difícil?
– Tienes que trabajar mucho con la confianza hacia los demás compañeros. Es un deporte con 100% trabajo en equipo y normalmente, por naturaleza, el tema confianza se dificulta, cuando esa fe involucra a veintitantas personas que están con uno en el equipo.
¿Cómo hacen para reflejar toda esa alegría?
– Pues como todos, tenemos días malos. A veces llegamos enojados, pero en cuanto tus compañeros empiezan a ver que no tuviste un buen día, en todos los grupos de animación lo que intentan hacer es ponerte a trabajar en la rutina y animarte.













































