Con tal de salvar su matrimonio, Tiger Woods está dispuesto a someterse a un tratamiento contra su adicción al sexo.

El tenista norteamericano busca, así, zanjar de raíz sus problemas maritales que han terminado en numerosas infidelidades a su esposa, la sueca Elin Nordegren.

Según el portal “The Times”, el golfista número uno del mundo tendría tal predisposición a remontar el vuelo a nivel personal y matrimonial, que ese sería su principal argumento para haberse retirado temporalmente de su exitosa carrera profesional.

El mismo sitio menciona que Woods acudía a diversos casinos y clubs de Las Vegas acompañado de sus amigos donde jugaba sin control, bebía y también fumaba, siempre rodeado de chicas exhuberantes mientras derrochaba cantidades descomunales de dinero en juegos de azar.

Tras acabar de jugarse una suma económica bestial, Tiger, en compañía de sus amigos, desaparecía de los casinos y clubs acompañado de bellas mujeres dentro de las limusinas rumbo al hotel.