Este padre de familia al parecer tiene más amor por los Dodgers que por su hija. Al menos así lo demostró durante la serie entre los angelinos y los Marlines de Florida.

El señor tomó a su hija para que observará desde una barrera las acciones del partido, pero de pronto la suelta con la única intención de atrapar, a mano "pelona", una bola que llegó hasta sus linderos.

Mientras todo eso sucede, la menor yace entre las butacas. Después de que pasó la jugada, que por cierto no pudo cachar el sujeto, recuerda que su hija necesita ayuda.