Todos ambicionamos algo en la vida, ¿no es así? Cosas pequeñas o grandes como “¡Tener mucho dinero!” o “una vida mejor”.

Esto no tiene absolutamente nada de malo. Somos seres humanos –y siempre– desear más está un poco en nuestra naturaleza, pero tenemos la creencia de que ser ambicioso es “mal visto” y nadie quiere ser víctima de las críticas.

Ser ambiciosos puede ser casi casi un “pecado” porque obligas a los demás a exigirse más y… muchos –lo cual es totalmente aceptable– no quieren o no están dispuestos a llegar hasta ese punto.

O tal vez no han encontrado esa fuerza que los mueve a hacer algo. Y aunque suene “políticamente incorrecto” sin ambición estás un paso atrás para ser rico.

Para que empieces a romper con esa tendencia te dejamos 5 puntos para que encuentres esa “ambición” que tanto buscas o que quizás dejaste guardada en un cajón:

1. Acéptalo, eres raro: ser diferente no tiene que ser un problema, convéncete de una vez. De entrada deja atrás esa idea de que la ambición es mala y, segundo, deja de preocuparte por lo que los demás opinen. De lo contrario, acabarás siempre dando un paso atrás por ese sentimiento ‘extraño’ de inseguridad y al final no harás lo que sabes que debes hacer.

2. Si no es ahora, entonces cuándo: voy a reunir un millón de pesos… ¿y luego? ¿Cuándo vas a empezar? El tiempo pasará, no importa lo que hagas y si no haces nada al respecto todo seguirá igual. 

Cuando te atrape la desidia pregúntate: ¿si hubieras empezado hace 3 años dónde estarías?

3. No tiene que ver con la suerte: cuando alguien triunfa, lo primero que salta en nuestra cabeza “tuvo suerte”. La mayoría de las veces no tiene nada que ver con eso. Es resultado de haber “empezado ya” y no cuestionarse “si es el mejor momento”. Toda fortuna tiene un principio, así que qué estás esperando; ahorrar e invertir es un principio pero hay mucho por hacer. 

4. Ponte metas más altas: aunque la ambición es un motor poderoso, mal canalizada puede terminar llevándonos a ninguna parte. Las metas son una buena manera para apuntalar tu camino. Recuerda que no hay que temer lograr metas más grandes. Así que sácales la vuelta a los que dicen que nada es posible y que las cosas están bien como están.

5. Sé mejor: la sed de triunfo que ahora ya debes estar sintiendo en tu interior necesita ser constantemente alimentada. Aprende a motivarte y no dejes que los tropezones te “bajoneen” más de la cuenta. Zambúllete en fuentes de conocimiento. Desde personas hasta libros, todo sirve si te ayuda a seguir adelante.

Tener éxito no es fácil, si no cualquiera lo lograría.  La clave está en identificar qué nos mueve y encontrar la forma de capitalizarlo para bien. 

¡Alimenta tu pasión y de paso tu ahorro! Y buenos pesos dónde quiera que se encuentren.