Declarar la quiebra de Mexicana de Aviación derivaría en un efecto dominó en perjuicio del sector, advirtió la secretaria general de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), Lizette Clavel.

Expuso que al salir Mexicana del mercado quedaría un "hueco" en las rutas que el resto de las aerolíneas no podrían cubrir, pues a excepción de Aeroméxico y Aeromar, todas serían de bajo costo.

Clavel rechazó que las rutas de Mexicana de Aviación las tomaría otra línea aérea, "eso es falso: ninguna de las compañías existentes, ni Aeroméxico, ni Volaris, ni Interjet tendrían la capacidad para llenar ese hueco".

Es por ello que ante la actual situación, sugirió instalar una mesa de negociación en la que participen las secretarías de Comunicaciones y Transportes (SCT), por ser cabeza del sector aeronáutico, y del Trabajo y Previsión Social (STPS), dado el impacto que habría en los contratos colectivos y en el futuro laboral de pilotos, sobrecargos y personal de tierra.

Hace un año, recordó, la industria estaba ante un escenario similar con Aeroméxico en el que se planteaba recortar salarios y condiciones laborales.

Incluso meses atrás, abundó, también se hablaba de la posibilidad de que inversionistas salieran de Interjet, lo que refleja un síntoma de debilidad del sector de la aviación en México.

"Lo que están haciendo es una distorsión muy forzada del mercado para llevar a la aviación por vía de los particulares, no por la del gobierno, lo cual es una especie de modelo que no precisamente resulta la mejor opción", expuso.

Los propietarios de la compañía, dijo, liderados por Gastón Azcárraga, "desmembraron" a Mexicana para pasar a sus filiales Mexicana Click y Mexicana Link la mayor cantidad de las rutas, "de tal suerte que las otras aerolíneas no pueden simplemente frotarse las manos, lo que quede será muy poco y se deberá distribuir entre ellas".

En ese sentido, la dirigente gremial dijo que ASSA insistirá en que Mexicana de Aviación transparente sus ingresos, pues el grupo empresarial que maneja la empresa no plantea salirse del negocio de la aviación, sino quedarse con las aerolíneas de bajo costo.

"Hacer eso significaría degradar a nuestra aviación y hacerla menos competitiva", lamentó.

A su vez planteó que Aeroméxico podría quedar fuera del mercado, por lo que sólo habría empresas de bajo costo, "no el modelo que todos conocemos de Interjet y Volaris, sino uno depredador en que el mercado mexicano no da para tantas compañías aéreas".

Respecto a las propuestas de Mexicana para evitar la quiebra, la secretaria general de ASSA consideró injustificable pretender que la aerolínea se salve únicamente si se reducen los costos laborales, pues "cualquier negocio en el mundo depende de los ingresos, del flujo de efectivo".