Paso 1. Tenga algo qué decir

El más noble fin de la verdad es ofender a quien no puede con ella. Si usted ha querido decir algo y no sabe cómo hacerlo, abra su mano como si ésta floreciera, alce el brazo por encima y por detrás de su cabeza y cuando menos lo espere, dese un manazo en la nuca. Luego de eso, especialmente cuando lleve a cabo esta maniobra en público y de la manera correcta, usted tendrá el poder de llamarse la atención. Lo que sigue será revelador y sabrá empuñar una pluma.

 

Paso 2. Sepa cómo decirlo

Nuestra existencia depende de la inverosimilitud. Con el tiempo hemos aprendido a ser predecibles, hasta el punto en el que una buena crisis o el aburrimiento -lo que suceda primero- se encarguen de dar la cara por usted. Entonces llegará el tiempo de hacer algo y en ese momento usted puede empezar a escribir. Verá que el cómo aflora.

 

Paso 3. Ubique cuándo

Procure que las cosas que lleve a cabo, de preferencia sean hechas para usted y no para satisfacer el ego de alguien más. El tiempo es prestado y no deja de ser una construcción para sólo nombrar su infalible paso. Por eso sepa que si tiene algo qué decir, debe hacerlo independientemente del ego. El tiempo debe estar del lado del desapego y con esa precisión será dicho.

 

Paso 4. Por qué escribir una carta

Para engañar al tiempo, actúe como él. Sea sigiloso y aparente no estar. Nunca fue tan eficaz un bajo perfil para entender  que transmitir una idea tiene también un método. La razón, la causa de una carta será siempre construir un puente. El temple y el gusto con el que va a cruzar ese puente son insustituibles. Por favor disfrútelo.

 

Paso 5. Opte por escribirlo

Usualmente la atención de uno es brillante: cuando uno por fin sabe qué decir, no sabe cómo hacerlo. Cuando finalmente sabe cómo, desconoce dónde llevarlo a cabo pero ya que lo logra dilucidar, se cuestiona el por qué decirlo. Y como era de esperarse, en el momento en el que por fin encuentra por qué decirlo, se le olvida eso que quería decir. Cuando recupere esa valiosa información, mejor escríbalo.