Cerca de 15 años después de haber sido originalmente concebido y después de cuatro de desarrollo, James Cameron finalmente lleva a la pantalla grande su filme épico Avatar. La película explora la cultura alienígena a través de los ojos de Jake (Sam Worthington), un marino que se enamora de Neytiri (Zoe Saldaña), una de las nativas del planeta Pandora.
Publimetro entrevistó a Cameron, en Londres, quien habló de su más reciente obra, la cual rebasa los límites de la tecnología 3D y de su posible secuela.
¿Qué tan importante fue empujar los límites de la producción en 3D de este proyecto?
– Hasta ahora, cada cineasta que ha hecho una película en 3D ha sentido que deben recordarle al espectador, constantemente; que están viendo una película 3D, en donde las cosas salen de la pantalla. Si yo te lo recordara constantemente, entonces te estaría recordando que estás en un cine.
Así que nos aproximamos al 3D, como si fuera una ventana o un portal a la realidad. No buscamos oportunidades para ejercitar el músculo del 3D en tu cara.
Quizá una cosa que Avatar logró es que se convirtió en un ejemplo de un uso maduro del 3D estereoscópico. Ahora haré todas las películas en 3D, sin importar el tema del que trate.
Al mismo tiempo, hay fuertes mensajes políticos y ambientales en la película. ¿Cómo trabajaste en ellos?
– Creo que estos mensajes tienen menos que ver con la parte intelectual y más con la emocional. Es exactamente lo contrario a lo que sucede con An inconvenient truth, con los gráficos y todo eso. En un filme de aventuras es más importante obtener este tipo de conceptos de manera visceral.
¿Habrá una segunda parte?
– Ya tengo algunas ideas, pero no he escrito el guión aún. Todo depende de có- mo le vaya a la primera par te, pero una secuela ha si do la intención siempre. Cuando presenté esto a Fox hace cuatro años, dije: “Ya saben, vamos a gastar mucho dinero, tiempo y energía”.


















































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