“W hy not? Esa es la cues­tión. Por qué no ser multifacético, por qué no despertar todas tus habilidades y ser capaz de hacer y decir todo lo que está en ti. Basta de restricciones. Yo, sin pelos en la lengua, me opongo a eso, de una ma­-nera estética”.

Ese es el ideal de Adriana Kozub, artista plástica que a través de una técnica innovadora rinde homenaje a aquellas personas que van más allá de las pala­-bras, esos personajes que no tienen pelos en la lengua, que se atrevieron a decir y hacer cosas, que están en acción, en movi­miento y que mantie­nen este mundo en pie.

Sin pelos en la lengua es la nueva serie de Adriana Kozub, trabajo que tiene como elemento principal y único el cabello humano, con el cual da forma a sus obras.

“Sin pelos en la lengua, es una obra más para ver que para contar; es una experiencia. Nació hace algunos meses en un momento en el que no lo estaba pasando muy bien por motivos personales. Tenía el cabello largo por cuestiones de trabajo, un día me canse y me lo corté; salieron dos trenzas de veinte centímetros cada una y fue una liberación para mí y para mi arte, pues con mi propio cabello rea­-licé algunas obras”, contó Adriana en entrevista para Publimetro.

Bono, Juan Pablo II, Lady Di, Chaplin, Pablo Neruda, Gandhi, Picasso y Martin Luther King, entre otros, han sido algunas de las personalidades que Adriana ha capturado en su obra, pero la lista crecerá sin fin.

Aunque inició la carrera de Relaciones Humanas y Públicas, Adriana se inclinó por las Bellas Artes, metiéndose de lleno a las artes plásticas y teatrales, pasan­do por artista, modelo, actriz de comerciales, productora de cine y cuentista.

Acompañados de la imagen del personaje, Adriana incluye en sus cuadros frases representativas de ellos que hacen reflexionar a quien los mira. “Mi propósito es poner a la gente en acción, despertarla. El arte tiene la capacidad de comunicar a través de una imagen más rápido que cualquier otra palabra”, aseguró.

Adriana es argentina de tierra, pero ucraniana de sangre, pues aunque nació en el país pampero, sus papás son de Ucrania.

Sin embargo, desde el momento que llegó se enamoró de México. “Hace trece años vine por un proyecto de diez días y me quedé. Me encantó la gente. Me gustó la mezcla entre la modernidad y las tradiciones mexicanas, ese contraste como artista me llamó la atención”.

Pero la gente también se encargó de que esta creadora se quedara en nu-estro país. “Una vez fui sola al cine, estornudé y alguien me dijo salud y, sin exagerar, se me salió una lágrima de la emoción. Son cosas a las que no estaba acostumbrada; los abrazos, los mexicanos se abrazan mucho, eso es maravilloso. Cuando llegué todos me abrazaban, me tocaban y entonces dije ¡de acá soy! ¡Cómo me voy a ir de un lugar así! Llamé a Argentina y dije no re­greso”, finalizó.

Personajes mexicanos en la mira de Adriana

Sin pelos en la lengua inició con personajes internacionales, pero Adriana ya planea aterrizar este arte inspirada en algunos nombres mexicanos.

“Tengo un proyecto para continuarlo con fi-guras relevantes de la escena mexicana. Esas personas con garra, sin pelos en la lengua, que destacan, que son firmes y capaces de inspirar a otros. Esos personajes van a continuar la serie”.

Estas obras saldrán a la luz pública después de mitad de año y para ha-cer­lo más especial, las personalidades naciona­les donarán su propio cabello para realizar las piezas.