Inspirada en el mar, las olas, la arena, los peces y los corales, la poeta Leticia Herrera Álvarez escribió el libro “Piel de Peces”, el cual será presentado esta noche en el Museo Mural Diego Rivera.

El texto será comentado por Leticia Luna, Nicolás Fuentes, Leonardo Coral, Francis Mestries, Juan García Chávez y la autora, informó en un comunicado la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

En su obra, la poetisa maneja situaciones con gran peso emocional, como la tristeza y dolor de la despedida o el distanciamiento amoroso, hasta experiencias menos complejas, pero no por ello menos significativas, como la visita a un museo, o la contemplación de su gato “Vincent”.

Se trata de un libro extraño, que oscila entre la poesía y una cierta voluntad de extender la palabra hacia otros territorios.

Anclados en el onirismo, los textos fluyen entre las distintas disciplinas artísticas y estéticas en las que ha incursionado la autora.

Para Leticia Herrera, el mar es un elemento ligado a la vida y a su origen, una referencia obligada en relación con el amor y el erotismo.

Las consideraciones de la escritora acerca del mar se demuestran fehacientemente en poemas como “Gravita el pasmo sobre los arrecifes”, donde describe la experiencia casi mística que significa fundirse con el universo marino.

En “Piel de peces”, el lector entra en diálogo confidente con la sensibilidad poética, de esta manera, en el texto se plasma toda una constelación de experiencias personales.

Leticia Herrera Álvarez es también pintora, por lo que el volumen cuenta con ilustraciones realizadas por ella misma. Para la artista, la relación entre literatura y pintura sería no sólo deseable, sino hasta necesaria, toda vez que la realidad no la captamos con uno sólo de los sentidos, sino siempre en una combinación de todos ellos.

Herrera ha comentado que la intención de la diversidad representada en los poemas es proponer “una aproximación a la percepción de la vida con todos los sentidos, de la percepción de lo que está más allá de la realidad, de lo inmanente”.

Una buena parte de los poemas mantienen un tono introspectivo, pero transmitidos a través de un estilo narrativo y descriptivo. Al respecto, explicó que la acción de narrar y describir se vincula con la del recuerdo y la evocación, como vía para fijar en la memoria aquello que amamos.

“Siempre la evocación busca retener en el tiempo lo que es efímero, es una forma de lograr la permanencia de las cosas más apreciadas, bellas, entrañables o amadas”, expresó.

Leticia Herrera Álvarez nació en Coalcomán, Michoacán, en 1954. Es autora de los libros de poesía “Ver al Volar” (1988); “Del presente efímero” (1988), “Lo cotidiano” (1994); “Atajo hacia el origen Como Chagall” (2004);” Moro mío” (2006); y Antología poética (1967-2006)” (1994).

Como narradora ha publicado las colecciones de relatos “Un globo en busca de libertad” (1990); “Chiribitas” (1995); “No voltees” (1999); “La fiesta” (2000) y “Zaima” (2005), así como la novela cuenteada escrita en forma poética “Rielar”.

También es autora de las novelas para niños “El país de las sombras” (1999); “Kipp y la ofrenda del día de muertos” (2001) y “Día de Reyes” (2001).

Entre los reconocimientos obtenidos por su obra, fue nombrada en Italia “Autora del año 1999”, gracias a que la escritora inventó el género “chiribitas”, textos breves, que oscilan entre lo poético y lo fantástico; pero que no son ni minificciones, ni aforismos, nombramiento que le mereció ser incluida en la antología internacional de poetas de fin de milenio Globus.

En 1989 recibió el Premio Nacional de Cuento para niños “Juan de la Cabada”, otorgado por el INBA y el gobierno de Campeche. En 1995 recibió mención honorífica por su guión cinematográfico El país de las sombras, y en 2000 por su libro ilustrado “Sinfonía Natural”.

Fue el Primer Lugar en el III Concurso de Poesía de SCL-MA, de Brasil, en 2004 y dos años después obtuvo por su trayectoria el Premio Poesía, Prosa y Arte Figurativo de la Academia Internacionale de Sicilia.