Nariz ganchuda, sonrisa ladina y cuernos fueron las figuras halladas en el fresco número 20 del ciclo de escenas sobre la vida y muerte de San Francisco, pintadas por el artista italiano Giotto di Bondone, en el siglo XIII, en la Basílica de San Francisco de Asís.

Esta figura del diablo fue descubierta por la historiadora de arte, Chiara Frugone en una de las nubes que se hallan en la parte superior de la obra, que se encontraba en proceso de restauración, por el terremoto ocurrido en esta ciudad en 1997.

Las autoridades eclesiásticas afirmaron el fin de semana que la figura del diablo enontrada está de perfil en la escena que muestra la muerte de San Francisco, por lo que se especula que el artista pudo haberla pintado a propósito.

Esta imagen no puede observarse a simple vista en la basílica, pero es clara en las fotografías tomadas de cerca.

Al respecto, el restaurador jefe de la basílica, Sergio Fusetti, sostuvo en el portal de internet del recinto, que quizá Giotto no deseaba que la imagen del diablo fuese una parte fundamental del fresco y lo pintó entre las nubes "para hacer algo un poco divertido", o representando a una persona con quien el maestro no simpatizaba

Giotto (1267-1337), que fue escultor y arquitecto y precursor del Renacimiento, es considerado como uno de los mayores artistas de su época e influyó en su colega Leonardo da Vinci y el fotógrafo estadounidense Joel-Peter Witkin.