El fantasma de una tía salvó a Lady Gaga de morir. Bueno, también reconoció que fue adicta a las drogas.

La cantante reveló que su apego a la cocaína y al LSD la llevó a encerrarse para encontrar inspiración, pero afirmó, que el espíritú de su tía la ayudó a recuperarse.

Lady Gaga afirmó que deseaba emular a Mick Jagger y Andy Warhol, así que decidió imitar su estilo de vida y para ello consumía estupefacientes, narra en su nueva autobiografía.

“Pero entonces me di cuenta que la hermana de mi padre, Joanne, quien murió a los 19 años, había instalado su espíritu en mi. Ella era pintora y poeta, y yo tuve una visión espiritual de que tenía que acabar sus negocios", señaló.

Por cierto, a su pariente jamás la conoció.