Machete, el nuevo filme de acción del estadounidense de origen mexicano Robert Rodriguez, y el thriller psicológico Black swan (Cisne Negro), de Darren Aronofsky, abrieron este miércoles la 67 edición del Festival de Venecia.

Con el escritor y director mexicano Guillermo Arriaga y el realizador Quentin Tarantino, la fiesta del cine reunió a diversas estrellas del medio del cine.

Los héroes de Rodríguez, feos, pero buenos, son todos latinoamericanos indocumentados, explotados, víctimas del despiadado sistema del narcotráfico en la frontera entre México y Estados Unidos y luchan a su manera contra un sistema injusto, corrupto y malvado.

Machete, que nació de un tráiler falso para el filme que rodó Rodríguez junto a Quentin Tarantino en 2007 (Grindhouse), entre proyectiles, acuchillados y corazones rotos, termina con una metafórica rebelión como modelo de redención.

La Mostra veneciana concluye el 11 de septiembre, y tiene a las mejores cintas del mundo.