Los problemas legales de los famosos no siempre tienen las mejores justificaciones cuando enfrentan problemas con la Justicia. la verdad, muchos no resuelven nada con sus declaraciones. Siempre tratan de salvar la situación con excusas que, muchas veces, rozan el ridículo.
La detención de Paris Hilton hace una semana por posesión de cocaína ha dejado la última de una serie de excusas.
Según ABC News, Hilton dijo a los agentes que los 0.8 gramos de cocaína que los policías hallaron en su vehículo le habían parecido “chicle”.
Otra excusa de categoría fue la que dio la actriz Winona Ryder a uno de los guardias de seguridad que la sorprendieron robando en 2001 en Saks Fifth Avenue. Rider, por un momento, debió pensar que a los actores se les permite robar. “Estaba haciendo mi trabajo, el director (de una película) me dijo que entrenara mi papel robando”, fue la curiosa explicación que entregó Winona.
Cuando Britney Spears fue fotografiada en febrero de 2006 conduciendo un coche con su bebé encima de ella argumentó, en un primer momento, que estaba huyendo “de un aterrador encuentro con pararazzi”.
Lilly Allen, quien tras ser sacada en brazos de la fiesta Elle Style Awards en 2008, aseguró “he estado tantas veces borracha que les digo que nunca acabo así cuando bebo”.





























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