Una noche antes de que empezara su sentencia, la actriz Lindsay Lohan abandonó la clínica para adicciones en la que había estado viviendo desde la semana pasada cuando el abogado famoso de O.J. Simpson, Robert Shapiro, accedió a representarla.

Hace algunos días el abogado acepto que la estaba representando con la condición de que cumpliera con todas las condiciones impuestas por la juez, y que tenía la intención de que la actriz retomara el curso de su vida y dejará las adicciones, reportó E!Online.

La actriz abandonó la clínica en la que estaba viviendo, la cual fundó Shapiro después de que su hijo murió de una sobredosis en el 2005, un día antes de entrar a prisión a las tres de la madrugada en compañía de su madre y de su ex novia Samantha Ronson.

Aparentemente la actriz no se estaba comportando de manera adecuada en la clínica ya que gente la visitaba a todas horas del día, razón por la que tuvo que irse y lo cual le causó que perdiera su representación en la corte un día antes de ser puesta en custodia.

Lohan tuvo que pedirle a su abogada original, Shawn Chapman Holley que volviera a representarla a pesar de haber renunciado justo después de que se le dicto la sentencia a la joven. En estos momentos la actriz ya se encuentra bajo custodia.