El ritmo de los tambores se hizo presente con una batucada llena de canciones de Los Cadillacs, que prendió los ánimos del público, que así recibió a Los Daniels, quienes con su característico rock-pop impregnaron el ambiente.

El frío que azotó el espacio donde transcurre el Iberofest fue combatido por los jóvenes espectadores que bailaron al ritmo de la música que se desprendía de los tambores de tres improvisados músicos, que en medio de la concurrencia amenizaron el tiempo de espera para la ansiada presentación de Los Daniels.

Alrededor de las 16:30 horas el escenario principal, ubicado en el estacionamiento de una universidad, que no se llenó ni a la mitad de su capacidad, se vistió de luces y ritmos con el arribo de la banda, que a la voz de "a darle al rock" comenzó a tocar.

Uno tras otro se escucharon los temas que interpretaron los músicos, y contagiaron al público las ganas de cantar y saltar al compás de los acordes de una guitarra eléctrica, que musicalizó la escena durante 30 prendidos minutos.

El escenario quedó vacío durante 15 minutos, tiempo en el que reinó el silencio, que fue interrumpido cuando el rock con toques electrónicos de She's a Tease comenzó a sonar.

Con una actuación de casi una hora, los integrantes de la agrupación agradecieron al público por asistir al evento en el que presentaron temas como "Death", y otros que a cada momento lograron mantener cautiva la atención de la audiencia.

Así, nuevamente los friolentos cuerpos comenzaron a desplazarse alrededor del lugar que, con la noche cayendo, ya esperaba el arribo de Vicente Gayo, banda encargada de continuar la fiesta.
 

El rock invadió el poniente de esta capital, durante el arranque del Ibero Fest 2011. Segundo Festival de Música con Causa, con las actuaciones de Toushé, Freak y Vesspa.

El recorrido musical, que dio inicio bajo un cielo nublado, estuvo a cargo de Toushé, agrupación que tocó durante 20 minutos ante unas 300 personas que decidieron asistir desde temprano.

Freak fue la banda que continuó prendiendo al público con 30 minutos de rock alternativo que, a través de la voz del también baterista, por momentos hizo vibrar a la concurrencia.

Más tarde subió al entarimado Vesspa, agrupación que conformada por cinco integrantes, hizo bailar a los jóvenes que se congregaron a sus pies.

Al igual que en las dos presentaciones anteriores, el escenario fue testigo de la actuación de la naciente banda que aprovechó la ocasión para anunciar el lanzamiento de su nuevo disco, que saldrá en febrero próximo.

Con “La eterna daga del mañana”, Vesspa apuñaló a los entusiasmados fanáticos que, en medio de aplausos vieron finalizar la tercera presentación de la tarde y comenzaron a trasladarse al escenario principal, ansiosos de presenciar las actuaciones sus grupos favoritos.