Dejarle los brazos musculosos a Madonna le costó a la entrenadora Tracy Anderson su trabajo.

La “Reina del Pop” decidió despedir a su instructora debido a que no le sus bíceps quedaron demasiado marcados.

En una entrevista con el diario italiano La Republicca, la cantante de 51 años quedó muy a disgusto con su aspecto  pues se veía más delgada y con las venas demasiado visible.

Además de los músculos, se dice que Madonna despidió a Anderson porque ella quiere pasar más tiempo con su hijo o bien, porque la cantante ya la consideraba más una distracción.