Cada dos años se realiza el llamado Mondial De L’Automobile, una de las dos mayores muestras de automóviles nuevos en Europa (la otra es Frankfurt). En la capital francesa, la Expo Porte de Versailles es de los pocos auto shows que logran más de un millón de visitantes: en la edición 2014 a un millón 253 mil 513 visitantes, número que además lo hace el más visitado del mundo. La casa de los franceses Renault y Peugeot (que seguramente darán nota con nuevos conceptos y vehículos) es siempre una caja de pandora donde, aproximadamente, se pueden lazar 15 vehículos totalmente nuevos a nivel mundial y tener unas tres decenas de premieres europeas; se contará con cerca de 70 autos de estreno.

 

¿La dimensión? Hay que caminar entre ocho pabellones, donde se van encontrando distintas marcas, los más grandes son los anfitriones, pero hay displays nada pequeños de otras marcas, en 125 mil metros cuadrados de exposición para más de 10 mil periodistas de 103 países; es el evento más mediático del planeta. Otro récord de París es que es de los más longevos, pues su primera edición llamada Exposition Internationale Automobiles fue en 1898, el cual, por cierto, se llevó a cabo en los jardines de las Tullerías en el mes de julio, bajo la iniciativa del Automobile-Club de France, donde además incluían bicicletas y artículos deportivos.

 

Cuestiones curiosas es que en los cincuentas se pasó por primera vez parte del show al centro de la puerta de Versalles donde se hace hoy en día y que en 1952 se registró la primera mujer vendedora de autos la señora Denise Colcombet. Así en Francia, el auto es cultura, la afición es grande y la influencia mundial se nota en este show que la próxima semana abre sus puertas, espere primicias de casi todas las marcas, más eléctricos, más rango de baterías, más híbridos y más competencia. Ojalá… un día México se dé cuenta que puede ser cabeza de shows automotrices en Latinoamérica.