La superpoblación y las amenazas del cambio climático obligan a naciones y empresarios a construir islas artificiales. Las posibilidades son infinitas, desde fomentar la paz en el Medio Oriente hasta crear "utopías libertarias" y paraísos fiscales. Sin embargo, la creación de modelos sociales anárquicos podría desatar el caos.

"Nuestro estado es pequeño y está densamente poblado”, dijo a su gabinete el Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu, en el mes de junio. "La construcción de islas artificiales constituye una gran oportunidad para que el Estado de Israel."
 

El Estado judío sigue el ejemplo de Dubai y Japón de levantar nuevas superficies en el mar. El gobierno planea construir una plataforma insular artificial cerca de las zonas costeras, con el fin de crear grandes infraestructuras para uso militar, industrial y residencial. Incluso hay propuestas para construir un puerto marítimo y aéreo frente a Gaza.

Las razones para crear territorios artificiales son cada vez mayores en todo el mundo. La superpoblación y la seguridad medioambiental son, entre otras, algunas de las causas que han llevado a éstas naciones platearse nuevas posibilidades.

En algunos casos, es una cuestión de vida o muerte, como ocurre con el archipiélago Kiribati en el Océano Pacífico y las Maldivas en el Océano Índico, que a consecuencia del cambio climático, buscan desesperadamente reubicar su población que está seriamente amenazada por la subida del nivel del mar.

El resultado de las actuales islas artificiales es diverso. Si bien la mayor isla artificial, Flevolanda en Holanda, es ahora un próspero centro de negocios y de turismo rural, el mega proyecto insular artificial ha sido un fracaso. A pesar de los $14 mil millones de dólares invertidos en The World, Dubai, el lujoso complejo artificial se hunde debido a su altos costo y el nivel de las aguas.

Los avances tecnológicos aumentan las posibilidades de desarrollo. La compañía de construcción holandesa Dura Vermeer, ha diseñado FLOATEC, un proyecto innovador que se centra en el uso de una variedad de polietileno expandido para crear un prototipo de plataforma flotante. "Hemos superado todos los problemas técnicos", dijo a Metro Edwin Blom, líder del proyecto. "Este tipo de tecnología permite construcciones mayores y de menor costo".

Algunos programas de ocio y de negocios están empezando a impulsar la creación de tales islas. En julio, la compañía austriaca Orsos comenzó a vender sus primeras y lujosas "islas flotantes" de uso exclusivo, que funcionan como yates y se pueden remolcar a cualquier lugar, la empresa afirma una alta demanda de las mismas.

El multimillonario y cofundador de PayPal, Peter Thiel, ha anunciado su intención de construir una "utopía libertaria", en una nueva isla sin impuestos ni prestaciones sociales y libre de leyes.

"Prácticamente no existen normas que regulen las comunidades flotantes", afirmó Blom, poniendo de relieve el potencial de caos en este modelo social, si el boom publicitario continúa.

Parte del interés en construir islas, es la explotación de yacimientos de gas en el Ártico y el Mediterráneo, no obstante, los conservacionistas afirman que las superficies artificiales tienen un impacto desastroso sobre los ecosistemas marinos.

"Estos proyectos se están poniendo en marcha tan deprisa que no sabemos las consecuencia que puedan llegar a tener", señaló Peter Sale, ecólogo marino de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) Instituto del Agua, Medio Ambiente y Salud. La carrera para ganarle terreno al mar, podría convertirse en un campo de batalla.

Propuesta. ¿Témpanos de hielo como tierra firme?

El científico ruso Alexander Bolonkin llevó a cabo un importante estudio sobre las diferentes opciones de ciudades flotantes y encontró que la mejor solución para crear lugares residenciales era usando témpanos de hielo como base, los cuales serían trasladados desde el Ártico y luego "protegerlos de las aguas cálidas con globos de aire", explicó a Metro, además añadió, sería un medio óptimo para la agricultura y el propio hielo serviría como fuente de energía para controlar los gastos.

"Las islas artificiales son demasiado costosas para alojar a grandes poblaciones". Bolonkin está buscando un inversor para la investigación y desarrollo de su proyecto, que lamentablemente, no ha suscitado mayor interés. "El principal problema del proyecto, es que todavía es demasiado nuevo", afirmó.

FACTBOX

Las mejores islas artificiales del mundo

• Lago Titicaca, Perú/Bolivia. La etnia de los Uros ha habitado las islas hechas de caña de totora en el lago desde hace siglos. Es además una reserva natural.

• Thilafushi, las Maldivas. Las Maldivas ha resuelto el problema de hacinamiento, llenando una laguna con 330 toneladas de basura y construyendo plantas industriales en la superficie. Han surgido problemas por las fugas de asbestos.

• Spiral Island, México. Son dos islas artificiales que el artista británico Richard Sowa construyó con material de reciclaje y tiene una granja ecológica.

• Principado de Sealand, Reino Unido. El comandante británico Paddy Roy Bates tomó una fortaleza militar en 1967 y ha vivido en ella desde entonces.

ENTREVISTA

Islas que se autoabastecen de energía: Gábor Orsos, fundador de Islas Orsos, es el primer comerciante de islas artificiales de lujo

¿Las islas son sostenibles?

Las islas son autosuficientes y contaminan poco. Desarrollan su propia energía por medio de paneles solares y generadores eólicos, asimismo, producen agua potable a través de sistemas de depuración. Para una emergencia o momentos que requieran aumentar su consumo de energía, se pueden utilizar sus dos motores diesel.

¿Dónde se pueden instalar las islas?

En cualquier región costera del mundo donde no esté prohibido anclar. Antes, pedimos permiso a través de las autoridades locales, pero tenemos varias opciones para cumplir con los requisitos del entorno.

Cada una cuesta 6.5 millones de dólares, ¿cree que algún día serán accesibles para personas que no sean millonaria?

El plan original era construir una cadena hotelera en los lugares más bellos del mundo, completamente independiente, sin importar el precio. Pero la isla también ofrece la posibilidad de alquiler.