Después que se diera a conocer que los 18 cuerpos encontrados en una fosa en Tuncingo, Guerrero, eran de los "turistas" michoacanos levantados el pasado 30 de septiembre en el fraccionamiento Costa Azul de Acapulco, las autoridades continúan con las pesquisas para encontrar a los dos desaparecidos que faltan, publicó El Universal.

Jesús Ortiz y Javier N. no han sido encontrados entre los cadáveres rescatados por la Procuraduría General de Justicia de Guerrero y ratificados por los familiares que viajaron de Michoacán a esa entidad para dar conocimiento. No se sabe si están vivos o muertos.

El procurador estatal David Augusto Sotelo Rosas informó que tras el hallazgo y recuperación de los cuerpos, la Procuraduría General de la República (PGR) se allegó el caso y ahora será la dependencia encargada de continuar con las investigaciones sobre la desaparición de las 20 personas.

La vocera de los familiares de las víctimas, Katy Rodríguez Ortiz, confió que las dos personas faltantes sean encontrados, pues las autoridades le aseguraron que continuarían las indagatorias antes de cerrar el caso.

Momentos difíciles: Leonel Godoy

Tras la confirmación, el gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, lamentó los hechos y dijo que mantendrán la ayuda a los deudos. Además, instruyó a la Coordinación de Atención Ciudadana a fin de canalizar los apoyos económicos y legales a los familiares.

La noche de este sábado, los cuerpos de los 18 michoacanos asesinados fueron trasladados de Acapulco a Morelia, donde recibirán una misa en la Catedral de la capital del estado.

Enterrados con vida: PGJE

El procurador de Justicia del Estado de Guerrero, David Augusto Sotelo Rosas, informó que los exámenes periciales arrojan que la muerte de los 18 michoacanos ocurrió cuatro semanas atrás.
Las causas de la muertes fueron por traumatismo craneoncefálico, en 16 de las víctimas; mientras que los dos restantes fallecieron por impacto de bala. Algunos de ellos habrían sido enterrados aún con vida.