Representantes de diez organizaciones ciudadanas apartidistas acudieron ayer al Palacio de Gobierno a sacarle la tarjeta amarilla al gobernador Rodrigo Medina, a manera de reclamo por las promesas incumplidas en su casi ya año a cargo del estado.

Pese a la incesante lluvia, los activistas se congregaron en las puertas del palacio de cantera en donde pidieron resultados y no promesas.

“Por el momento le sacamos una tarjeta amarilla, al decirle que está amonestado, si quiere seguir, deberá cambiar las cosas por un Nuevo León mejor”, dijo Carlos Lazo de la organización Nuevo León Mejor.

En las próximas dos semanas recabarán la opinión de la ciudadanía en torno al de-sempeño del mandatario, y el resultado será entregado el 3 de octubre, justo a un año de que Medina rindiera protesta como ejecutivo estatal.