La Makerbot Cupcake es una impresora en 3D para el consumo del mercado de consumo doméstico.

Funciona a partir de pasar bits a átomos los diseños en tres dimensiones por medio de una bobina de hilo de plástico y permite el uso de una infinidad de colores, aunque la pieza sea monocromática, informa el portal 20minutos.es.

Las impresoras 3D surgieron de los laboratorios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), después comenzó su explotación comercial que respondía a las exigencias de usuarios acostumbrados a trabajar con programas de 3D más especializados.

Una importante novedad que supone la Makerbot es su precio, ya que a diferencia de otras impresoras con la misma finalidad es de un costo muy bajo, aunque el portal no aclara cuánto.