Los estacionamientos públicos están regulados por diferentes órganos oficiales, entre ellos la Profeso, pero aún así muchos establecimientos de la capital no cumplen con las garantías mínimas que deben ofrecer a los usuarios obligatoriamente.

Existe una sobreoferta de estacionamientos en la ciudad. Un estudio realizado en 2014 por el Institute for Transportation & Development Policy (ITDP), señala que de 2009 a 2013 el desarrollo inmobiliario se concentró en cuatro delegaciones, lo cual representó un aumento en la construcción de estacionamientos.

De acuerdo al estudio “Menos cajones, más ciudad” las delegaciones Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Cuauhtémoc y Azcapotzalco son las que cuentan con el mayor número de cajones de estacionamiento.

Según el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en la Ciudad de México existen dos mil 68 estacionamientos de los cuales alrededor del 65 por ciento ofrece el servicio de pensión.

Sin embargo, la mayoría de los estacionamientos son pequeños establecimientos que brindan el servicio y que muchas veces carecen de los seguros necesarios para proteger al usuario.

El Reglamento de Estacionamientos Públicos de la Ciudad de México señala en el artículo 22 que los propietarios o administradores de estacionamientos deberán cubrir a los usuarios los daños que sufran en sus vehículos y equipos automotrices durante el tiempo de su guarda, de conformidad con lo siguiente:

• I. En los estacionamientos de autoservicio: sólo por robo total.

• II. En los de acomodadores: robo total o parcial, así como daños y destrucción causados por el personal del estacionamiento.

Para cubrir con esta obligación los propietarios o administradores deberán de contar con una póliza de seguro o bien reparar los automóviles en el taller particular que acuerden con el usuario.

Además, los estacionamientos también están obligados a conservar las instalaciones sanitarias y el establecimiento  en condiciones de higiene y seguridad, proporcionar vigilancia para la integridad de los autos y la seguridad del usuario, mantener a la vista del público la tarifa autorizada por la Profeco, colocar a la vista del público el horario de servicio y respetarlo, llevar registro del personal que labora en el estacionamiento y contar con libro de visitas autorizado y foliado, entre otros.

LEE LA NOTA COMPLERA EN LA LETRA ROJA

TE RECOMENDAMOS 

Comando armado asalta tienda de autoservicio en Plaza Oriente

LO MÁS VISTO EN VIDEO