La perforación para rescatar a los 33 mineros atrapados en el norte de Chile, superó los 20 metros de profundidad, mientras los trabajadores ingirieron la primera comida caliente desde que quedaron encerrados el pasado 5 de agosto.

El conducto que excava la máquina Raise Borer Strata 950, superó este miércoles la veintena de metros de profundidad, aunque el martillo de la perforadora se topó con una falla geológica que obligó a seguir las labores con mayor cautela, informaron los equipos de rescate.

Ahora les están mandando pollo, carne. Han comido ya sándwich de jamón, con mermelada, frutas. Por lo menos están comiendo bastante bien, y tienen música también, para relajarse.
Se les ve de mejor ánimo, incluso a algunos que estaban muy afectados. Eso es bueno para ellos y para nosotros que estamos acá arriba esperando.

En el interior de la mina, a 700 metros de profundidad, los trabajadores atrapados recibieron la primera comida caliente en los 27 días que llevan de encierro.

El menú fueron albóndigas con arroz y kiwi de postre, y todo se les envió en el interior de una cápsula a través de las sondas que contactaron con ellos, días atrás.

También los tienen en régimen para que no vayan a engordar mucho, para que se mantengan en un peso más o menos estable de acuerdo a su estatura. Porque el orificio que hace la máquina es de unos sesenta y tanto de diámetro, así que tienen que estar un poco delgados. Por eso la dieta tiene que ser más o menos estricta.

Los mineros están organizados por turnos, unos en el día y otros en la noche, trabajando para recibir lo que les envían las palomas. Apenas bajan, se encargan de descargar todo lo que les llega: la comida, bebidas, jugos, las camas que todavía les están mandando y también ropa nueva.

Los expertos de la NASA llegaron este miércoles en medio de la alegría de los familiares.