La obligatoriedad de la educación media superior beneficiará sobre todo a los jóvenes provenientes de hogares de bajos recursos, aseguró el secretario de Educación Pública en funciones, Rodolfo Tuirán.

Al participar en la ceremonia de firma de decreto de los artículos 3 y 31 constitucionales sobre la obligatoriedad de la educación media superior, el también subsecretario de Educación Superior aseguró que avanzar en materia educativa contribuirá al crecimiento económico del país, a mejorar la vida de la población y a propiciar una sociedad más justa e incluyente.

En el acto encabezado por el presidente Felipe Calderón, Tuirán dijo que los avances para ampliar la cobertura en la educación en el bachillerato contribuirán a elevar la competitividad y productividad de la economía nacional, al tiempo que se traducirá en más y mejores oportunidades laborales y mejores ingresos para los jóvenes.

Refirió que en la actualidad quienes concluyeron el bachillerato y se han incorporado al mercado laboral reciben ingresos 27 por ciento más elevados que los que alcanzaron la educación básica.

En la residencia oficial de Los Pinos y ante legisladores y funcionarios que impulsaron la reforma, Tuirán destacó que la universalización de la educación superior además se convertirá en la palanca para impulsar el número años de escolaridad de la población mexicana y la formación de capital humano en México.

“Los jóvenes saben que la educación es el instrumento más efectivo para impulsar sus proyectos de vida. De hecho 85 por ciento de quienes están concluyendo actualmente la educación básica aspiran a lograr, al menos, el nivel de educación media superior”, agregó.

Sin embargo, expuso que este nuevo mandato constitucional exigirá al país enormes esfuerzos tanto de inversión como organizacionales, aunque insistió en que su cabal cumplimiento impulsará un proceso de transformación con consecuencias para México, los ciudadanos, sus familias y para las responsabilidades del Estado en materia educativa.

Recalcó que la reforma promulgada por el Ejecutivo federal constituye un verdadero parteaguas para México y el sector educativo que obligará a multiplicar los esfuerzos para incrementar la cobertura en el nivel medio superior.

“La tarea que el país emprende desde hoy será exigente y requerirá de considerables esfuerzos y de profundas transformaciones para navegar adecuadamente en el mar del porvenir”, dijo.

Tuirán recordó que la reforma constitucional establece alcanzar la cobertura universal del bachillerato de manera gradual en la próxima década y que en las previsiones señala que al 2016, se lograría 85 por ciento de la cobertura en ese nivel de estudios.

Además consideró que la reforma constitucional obligará a impulsar una transición más ordenada entre niveles educativos y a reducir la deserción escolar de millones de jóvenes, y al mismo tiempo a crear condiciones para aumentar la cobertura en el nivel superior para atender la demanda de los egresados del bachillerato.