Desde el jueves pasado, Héctor Gordoa, el enviado especial del programa Punto de Partida, también había sido dejado en libertad, y ahora únicamente se ignora el paradero de Oscar Solís, un reportero del diario local "Vespertino".

Los camarógrafos y el reportero nacional fueron secuestrados por un grupo de hombres armados desde el pasado lunes 26 cuando cubrían información sobre una protesta de internos y familiares en el Centro de Readaptación Social (Cereso) Número 2 de esta ciudad.

A petición de las empresas periodísticas en las que laboran los reporteros y de los familiares de éstos, Notimex decidió reservar esta información para resguardar su seguridad, y ahora que en su mayoría fueron liberados, esta agencia de noticias decide comunicar sobre el caso.

El pasado lunes, la Procuraduría de Justicia de Durango, alertada sobre la desaparición de los comunicadores, informó del hallazgo de dos vehículos calcinados (un Renault Clío, color amarillo, propiedad de Multimedios Laguna, y un Nissan Aprio, donde viajaba el personal de Televisa) en la colonia Las Huertas, en Gómez Palacio.

A partir de las 15:00 horas, las empresas dejaron de tener contacto con sus trabajadores, y no fue sino hasta la noche en que se comunicaron, dando a conocer una serie de peticiones de sus captores.

Dichas demandas incluían la transmisión de videos donde se daban a conocer una serie de situaciones relacionadas con el crimen organizado y autoridades de los diferentes niveles.

Un poco más noche se conoció que el reportero del diario "Vespertino", Óscar Solís, fue sustraído por un grupo armado de su hogar en Gómez Palacio.