Rubí Marisol Frayre Escobedo, de 17 años, desapareció en agosto de 2008 y fue hasta enero de 2009 cuando su madre, Marisela Escobedo Ortíz presentó una denuncia contra Sergio Rafael Barraza Bocanegra, pareja de su hija.

La madre fue quien localizó al presunto asesino  en la ciudad de Fresnillo, Zacatecas, e infomó a las autoridades, quienes lo detuvieron el 16 de junio.

De acuerdo a lo dicho por Barranza, él victimó a su mujer y la dejó cerca de unas "marraneras" y la incineró.

ABSUELVEN A BARRANZA

El 1 de mayo  de este año tres jueces del nuevo sistema de justicia penal de Chihuahua absolvieron en un juicio oral a Sergio Barraza, homicida confeso de Rubí, por considerar la declaración insuficiente para demostrar su culpabilidad.

Se trató de los jueces Catalina Ochoa Contreras, presidenta; Netzahualcóyotl Zúñiga Vázquez, redactor, y Rafael Boudid, tercer integrante de la sala.

Así mismo, la familia reunió y aportó pruebas y testimonios sobre la agresión de Barraza contra la menor.

"Los jueces no quieren hacer válida la confesión de este asesino porque no la hizo durante el juicio oral, sin embargo, existen muchos testigos declarados que afirman que fue él quien la mató y así lo confesó días después de cometer el asesinato"

En el proceso, Barraza estuvo en prisión durante un año en espera del juicio y pidió perdón a Escobedo por el daño provocado por la muerte de su hija.

Después de la resolución, Marisela Escobedo declaró que los jueces tenían suficiente material para dar la pena máxima al homicida; sin embargo con la sentencia de libertad "se pone en evidencia la ineficacia de los magistrados".

"Es igual a que me hubieran matado dos veces a mi hija", manifestó la madre en ese momento.

La semana pasada Escobedo declaró a El Diario de Juárez que familiares de Barraza, asesino de su hija, la amenazaron a causa de las investigaciones que realizaba sobre el caso.