No son diseñadores, pero sus conocimientos en programas de cómputo los llevaron a ganar un viaje a China, después de competir con estudiantes de varios países en el Campus Party.
Se trata de Mawrad Amed Ramírez, de 23 años, recién egresado de la carrera de Telepática de la Universidad de Colima; y de Juan Antonio Gámez, estudiante de Sistemas Computacionales en el Tecnológico de Culiacán, Sinaloa.
La empresa oriental ZTEE se interesó en sus diseños de celular por ser viables y adecuados para el sector juvenil, por lo que los invitó a su centro de operaciones en Xian Ten.
A su regreso a México señalan que en este país se debe invertir más en la educación, ya que los jóvenes están muy olvidados.
“Nos falta mucho para llegar a las inversiones que hacen en China en el área educativa”, afirma Amed Ramírez.
“En México hay capacidad para competir y el Gobierno debe invertir más para que los jóvenes de-sarrollen sus ideas y se puedan crear empleos”, afirma Juan Antonio.
En China conocieron los procesos de producción de celulares para el mercado externo, así como la venta al público. “Es muy distinta su estrategia de venta a la que conocemos aquí”, afirma Juan Antonio.
Los modelos...
El de Mawrad Se trata de un teléfono móvil brazalete que se coloca en la muñeca o en el antebrazo, y se puede transformar en un reloj para el escritorio. Tiene una pantalla táctil y una cámara de 3.2 megapixeles.
El de Juan Antonio funciona a dos tecnologías, la del celular tipo folder, que se abre y cierra; y del slide, que tiene dos pantallas, una para la del teclado y otra para los gadgets. Además, cuenta con reproductor mp3.


























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