El gobierno de Reino Unido anunció hoy el cierre de su embajada en Yemen por razones de seguridad, tras la decisión similar adoptada por Estados Unidos por una supuesta amenaza de la red Al Qaeda.

El anuncio fue hecho por la Oficina de Asuntos Exteriores de Reino Unido en un comunicado, que precisó que el cierre será temporal y obedece a razones de seguridad, según un reporte de la cadena británica BBC.

El anuncio fue hecho después de que la embajada de Estados Unidos en Yemen anunció que permanecerá cerrada este domingo debido a las continuas amenazas de la organización Al Qaeda en la Península Arábiga.

Un portavoz de la oficina diplomática reiteró que la decisión de cerrar la sede diplomática británica en Yemen es por "razones de seguridad", aunque no precisó si la representación había recibido alguna amenaza particular.

El primer ministro británico, Gordon Brown, anunció de manera previa que Reino Unido y Estados Unidos acordaron intensificas sus esfuerzos para combatir el terrorismo en Yemen y Somalia, países que se han convertido en refugio de terroristas.

"Estados Unidos y Reino Unido han acordado intensificar su trabajo conjunto para perseguir la ‘emergente amenaza terrorista’ procedente de ambos países", afirmó la oficina del jefe de gobierno británico en una declaración.

Entre las iniciativas que el primer ministro acordó con el presidente estadunidense Barack Obama está la financiación conjunta de una unidad policial especial antiterrorista en Yemen, destacó el comunicado difundido esta mañana.

El cierre de las representaciones diplomáticas de Estados Unidos y Reino Unido sigue al llamado que la red Al Qaeda en la Península Arábiga hizo la semana pasada a los musulmanes para "matar a todos los cruzados que trabajan en embajadas o en otros lugares".

En un comunicado difundido en Internet, el grupo también se responsabilizó del fallido atentado de volar un avión comercial transatlántico el día de Navidad.

El 25 de diciembre pasado, el nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab, quien presuntamente fue entrenado por una célula de Al Qaeda en Yemen, pretendía detonar explosivos en un avión de la línea Northwest Airlines con 278 pasajeros y 11 tripulantes, en la ruta Amsterdam-Detroit.