Dos décadas después de que la homosexualidad dejara de considerarse una enfermedad, aún hay clínicas en España que ofrecen "curas", que incluyen medicamentos, rezos o tener sexo con mujeres para evitar esa orientación sexual.

El diario español El País destacó en su edición de este domingo que hay clínicas en España que están siendo investigadas por ofrecer el camino a la heterosexualidad con métodos dudosos.

Afirmó que una denuncia en contra de la Policlínica Tibidabo en Barcelona por ofrecer pastillas y tratamientos a sus pacientes para dejar de ser homosexuales reabrió la polémica sobre una opción descartada en 1973, cuando los científicos rechazaron esta inclinación como trastorno psicológico.

El rotativo español hizo hincapié en que a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad como enfermedad en 1990, el movimiento ex gay en todo el mundo ofrece la cura al considerar que se trata de algo tratable, que hace "infeliz" a quien la sufre.

Anotó que el año pasado, la Asociación Americana de Psicología condenó estas "terapias", que cobran hasta 80 euros (cerca de 100 dólares) por sesión, por ineficaces.

Anotó que el ministerio de Sanidad español no tiene registros oficiales sobre las clínicas que practican el método y además, muchas son aplicadas en centros religiosos privados.

En tanto, el presidente del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid, Miguel González, expresó que "saben de muchos casos de personas que se someten a estos tratamientos y después se arrepienten, pero no denuncian".

"Es un error tratar algo que no es una enfermedad psiquiátrica, debería ser un delito. Se ha demostrado que nada de esto funciona", agregó.

En España no hay grupos de ex gays establecidos oficialmente, aunque en Estados Unidos existe Exodus International, basado en la religión y la abstinencia para 'disminuir las tentaciones homosexuales, corrigiendo estilos distorsionados de relacionarse con el sexo opuesto'.