El presunto narcomenudista detenido por agentes de Santa Catarina, Nuevo León, el 21 de marzo de 2010 que apareció muerto en un lote baldío al día siguiente en San Nicolás fue víctima de desaparición forzada y tortura presuntamente por parte de La Marina, afirmó la CNDH.

La Marina reportó que trasladó a José Humberto Márquez Compeán en helicóptero al estacionamiento del Hospital Universitario, donde lo habría entregado al director de la Policía de Santa Catarina, Luis Eduardo Murrieta Maya.

Sin embargo, el mando policiaco contradijo esta versión al declarar ante el Ministerio Público que en el hospital perdió contacto con el detenido.

UNA DESAPARICIÓN FORZADA Y TRATO CRUEL

En su recomendación 34/2011, la Comisión señala que, aunque fue conocido el paradero de Márquez Compeán, identificado como V1, se trató de una desaparición forzada, pues se desconoce a dónde fue trasladado durante al menos 14 horas.

"El helicóptero, del que nunca descendió V1, permaneció en el estacionamiento por un tiempo aproximado de 25 minutos y, posteriormente, despegó con rumbo desconocido para regresar aproximadamente 1 hora y media más tarde, ya sin V1 a bordo", indica la CNDH.

El organismo también concluye que Marcelo Adrián Lucio Barajas, quien fue detenido junto con Márquez Compeán, fue privado ilegalmente de su libertad y sufrió tratos crueles de los marinos.

"Este organismo (...) considera que existen elementos de prueba suficientes que permiten indicar que V1 fue víctima de tortura previa a su muerte, muy probablemente por los servidores de la Armada de México con la finalidad de obtener información (...). Esta es una línea de investigación que debe ser agotada por las autoridades ministeriales toda vez que las lesiones infligidas a V1 lo privaron de la vida", agrega la recomendación.

El texto relata que el 21 de marzo, Márquez Compeán y otro presunto narcomenudista, Marcelo Adrián Lucio Barajas, fueron detenidos por agentes municipales de Santa Catarina.

LA POLICÍA MUNICIPAL DEJÓ EL MANDO A LA MARINA

Al ser trasladados a la delegación de la PGR, se registró un ataque contra el convoy policial, con saldo de dos muertos y dos heridos, el propio Lucio Barajas y el director de tránsito de Santa Catarina, Antonio Marroquín Martínez.

Tras el ataque, el director de la Policía de Santa Catarina, Luis Eduardo Murrieta Maya, solicitó el apoyo de la Marina. Los dos heridos, además de Márquez y Murrieta, fueron trasladados al hospital universitario en Monterrey. Esa fue la última vez que se vio con vida al joven de 26 años de edad.

En el hospital, dice la CNDH, los mandos ingresaron al nosocomio; Lucio Barajas se quedó en el estacionamiento, mientras que Márquez no bajó nunca de la aeronave. Ésta despegó y regresó una hora y media después. Luego llevó a los jefes policiales y a Lucio Barajas a una base provisional de la Marina, pero según el testimonio del presunto narcomenudista, Márquez Compeán ya no estaba en el helicóptero.

ENCUENTRAN MUERTO AL DETENIDO

A las 07:00 horas del día siguiente, 16 horas después de que abordó el helicóptero de la Secretaría de la Marina, Márquez fue encontrado muerto envuelto en una cobija con varias bolsas de plástico encima que contenían enervantes y con señas evidentes de haber sufrido tortura.

"Esta situación parece indicar que los perpetradores de la muerte de V1 pretendieron dejar señales de que la misma se trataba de un homicidio más, que tenía vinculación con el narcomenudeo y la situación de inseguridad y violencia que actualmente se vive en el Estado de Nuevo León, donde estos casos se suscitan con frecuencia", advierte.