El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) inició una queja de oficio por los comentarios racistas emitidos el domingo por jugadores del equipo de Pumas contra Felipe Baloy, del equipo Santos.

El Conapred indicó que los comentarios racistas de los jugadores de los Pumas en el estado Olímpico Universitario incitan a la burla, el rechazo y la exclusión, así como representan un trato desigual y vejatorio al atleta que fue objeto de dichas agresiones verbales.

Las expresiones racistas están señaladas en el Artículo 1 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como el principio de igualdad y no discriminación, en términos de lo previsto en los Artículos 1, 4 y 8 de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación.

La discriminación es toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que pretenda anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en cualquier esfera de la vida pública.

La Conapred añadió que como parte del procedimiento por este caso habrá un acercamiento con el árbitro del partido, José Alfredo Peñaloza, para que aporte elementos.

Además el Consejo buscará también la colaboración de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) para que aporte herramientas, a fin de prevenir y eliminar la discriminación en cualquier encuentro deportivo.

Asimismo se intentará que la FMF otorgue instrumentos para que los encuentros deportivos sean una oportunidad de practicar la igualdad de trato sin importar las características físicas, ya sean de raza, origen étnico, color de piel, nacionalidad o cualquier otra.

El panameño Felipe Baloy aseguró que fue llamado "negro" y "mono" por los jugadores Marco Palacios y el paraguayo Darío Verón, ambos del equipo Pumas, durante el partido de 'vuelta' de cuartos de final del Torneo Bicentenario 2010 celebrado el pasado domingo.