Carlos Joaquín González, gobernador electo de Quintana Roo, presentó a su equipo de transición conformado por panistas, perredistas, académicos y ex priístas. En las primeras posiciones está el empresario Francisco López Mena, quien será el coordinador general; también participará el perredista Gerardo Mora Vallejo, encargo del tema de los recursos federales y el ex priísta Miguel Ramón Martín llevará la agenda legislativo. Uno de los principales temas de este proceso de cambio de gobierno será el relacionado a deuda estatal y la obra pública, donde nos aseguran que el gobernador saliente, Roberto Borge, no dejará buenas cuentas.
 
Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, vuelve al ojo del huracán después de la muerte de dos alcaldes municipales, uno del PVEM en Chiapas y otro del PRD en Guerrero que desde hace meses denunciaron amenazas sin que se activaran protocolos para cuidarlos. La queja de los perredistas es bajo qué argumentos las instancias de seguridad federales deciden el tipo de reacción y seguridad a un alcalde pues hoy por hoy se ve a Cuauhtémoc Blanco, presidente municipal de Cuernavaca con un jeep de militares y camionetas de federales que lo siguen a todos lados incluyendo al DF, a fiestas, reuniones o cenas.
 
Javier Duarte, César Duarte y Roberto
Borge, gobernadores priístas de Veracruz, Chihuahua y Quinta Roo, respectivamente, ahora sí se quedaron solos. Nos aseguran que desde la oficina presidencial en Los Pinos se ordenó al nuevo dirigente nacional Enrique Ochoa Reza informar a los priístas con renombre o cargo en la esfera política que es indefendible el tema de corrupción en torno a los tres mandatarios que en los próximos meses dejarán sus cargos. Ochoa debe informar y convencer de que proteger, justificar o "tapar" a los amigos gobernadores daña de sobremanera la imagen del tricolor y del Presidente Enrique Peña Nieto.
 
Enrique Ochoa Reza,
presidente nacional del PRI, parece que no le encantan los eventos públicos y eso comienza a generar susurros entre los diferentes sectores de su partido que esperaban a alguien activo y “marcando agenda”. Nos dicen que varios liderazgos del tricolor no está sintiendo que la nueva dirigencia esté utilizando adecuadamente los “reflectores mediáticos” del cargo y que Alejandra Barrales, nueva líder del PRD y el propio panista Ricardo Anaya le están comiendo en mandado.