Enrique Peña Nieto,presidente de la República, decidió –por cuarto año consecutivo– suspender la cena de gala de festejo del 15 de septiembre que se ofrecía en Palacio Nacional y que era un ritual para invitados internacionales y especiales así como de la vida política del país. Este año, como el pasado, el argumento es la austeridad pues apenas hace unos días se anunció un recorte presupuestal de más de 200 mil millones de pesos ante la contingencia económica que significó la reducción del precio del barril de petróleo y el alza del dólar, además de factores externos. El Grito de Independencia del próximo 15 de septiembre durará 8 minutos y los fuegos artificiales 15 minutos más. El tema de si habrá una buena o mala recepción en el Zócalo al Presidente de la República ocupa la atención, principalmente, del equipo de logística de Los Pinos y del Estado Mayor Presidencial.


Emilio Gamboa y César Camacho, coordinadores del PRI en el Senado y en la Cámara de Diputados, respectivamente, atraviesan por un dilema político ante el crecimiento del debate nacional sobre matrimonios entre personas del mismo sexo y el del fortalecimiento del concepto tradicional de la familia (hombre y mujer). Los legisladores aseguraron a finales de agosto que este tema no era prioritario en la agenda legislativa, pese a que era una propuesta del presidente Enrique Peña Nieto. Ahora, el escenario es distinto y dentro y fuera del Congreso quieren revivir este tema. Aún no se sabe cuál será el resultado, pero la preocupación de debatir y votar o no el tema, nos cuentan, está más vigente en ambos grupos parlamentarios.


Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), considera indispensable darle otro recorte al paquete económico 2017 presentado al Congreso por la Secretaría de Hacienda. Nos dicen que los empresarios se están comenzando a organizar para que exista un verdadero “ajuste del cinturón” al gasto federal, por lo que nos anuncian que habrá más noticias de la Iniciativa Privada respecto a la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación 2017. El tema central es que el CCE quiere abrir la puerta con Hacienda que de muchas maneras estaba cerrada con Luis Videgaray. Sin embargo, el nuevo titular de la dependencia, José Antonio Meade, aseguró que no es posible recortar más recursos pues eso significaría recortes de personal o afectación a los pagos salariales.


Morena tiene una prioridad en el Paquete Económico 2017 y es la de alertar y evitar a toda costa que los diputados sigan con la práctica de los llamados moches que es la asignación “a modo” de recursos en el Ramo 23 del Presupuesto de Egresos para beneficios particulares, es decir, para proyectos locales que los impulsen más en la política aunque no sean del todo prioritarios. Los legisladores de Morena cuentan con un experto en temas de presupuesto que es Vidal Llerenas pues fue secretario de Finanzas con Marcelo Ebrard y en el PRD era el que llevaba la batuta de la negociación presupuestal en el Congreso. Llerenas junto con los legisladores de Morena denunciarán cualquier intento de los legisladores del PRI, principalmente, aunque también es una práctica del PAN, por beneficiarse con recursos públicos.