Al menos doce personas muertas fue el saldo que dejaron los tiroteos entre el Ejército mexicano y presuntos sicarios del narcotráfico en la ciudad de Nuevo Laredo, frontera con Estados Unidos, informaron fuentes oficiales.

"En los tres enfrentamientos entre elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) e integrantes del crimen organizado, fallecieron nueve delincuentes, dos civiles y un militar, y se encuentran heridos 21 civiles", precisó un comunicado de la Secretaría (ministerio) de Gobernación.

La dependencia añade que, del total de heridos, siete se reportan graves -entre estos tres menores-, los cuales son atendidos en una clínica del Seguro Social de esa localidad, en tanto que el estado de salud de los 14 restantes es "delicado pero estable" y se encuentran en el Hospital general de la localidad.

Gobernación expresó las "más sinceras condolencias a los familiares de los dos civiles y el militar que lamentablemente fallecieron en los enfrentamientos".

Asimismo, el Gobierno ordenó disponer la ayuda necesaria para que todos los heridos sean atendidos adecuadamente y "compromete todos los recursos disponibles para su pronta recuperación".

El Gobierno manifestó su "condena enérgica" contra los actos cobardes de las organizaciones criminales que atentan contra la vida y la integridad de los ciudadanos y de los propios agentes de la autoridad.

Por su parte, la Sedena indicó en un comunicado que este día repelió cuatro agresiones de parte de grupos armados en Nuevo Laredo en diversos sitios de esa ciudad fronteriza.

En su comunicado, la dependencia confirmó la muerte de los delincuentes, el militar y los civiles, así como del decomiso de diversas armas y vehículos.

Horas antes, el consulado estadounidense en Nuevo Laredo había informado en un comunicado sobre la violencia en esa ciudad.

"Hemos recibido informes creíbles de violencia que se están registrando ahora entre las organizaciones de tráfico de drogas y el Ejército mexicano en Nuevo Laredo", precisó la sede diplomática.

En su texto, el consulado confirmó que en los ataques se utilizaron granadas de fragmentación, además de que los delincuentes bloquearon diversas avenidas.

Por ese motivo, la sede diplomática aconsejó a "todos los ciudadanos de los EU en Nuevo Laredo a permanecer en casa hasta que la situación de seguridad mejore".

Las principales avenidas bloqueadas son Cristobal Colón, Reforma, Revolución, Eva Sámano y César López de Lara.

Nuevo Laredo, por donde cruza hacia Estados Unidos el 75 por ciento de las exportaciones mexicanas, es disputada actualmente entre el cartel del Golfo y su antiguo aliado, el grupo de Los Zetas, que dominan la región.