El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Luis González Placencia, aseveró que los derechos humanos son el eje que permite crear unidad en la diversidad, y ya comienza a haber un cambio en el rubro jurídico en beneficio de las personas.

En un comunicado, el ombudsman capitalino destacó que la llegada y recepción del discurso de los derechos de las personas, empieza a cambiar la perspectiva del quehacer jurídico nacional e internacional para bien de las y los ciudadanos.

En este caso, dijo que “esto ha dado lugar a una suerte de domesticación de los dogmas jurídicos, particularmente en el ámbito del derecho penal y en otros, que hoy nos colocan en una situación distinta a la que se vivía a mediados del Siglo XX”.

El titular del organismo autónomo capitalino definió a los derechos de las y los ciudadanos como “triunfos importantes de grupos de víctimas frente a situaciones adversas”, y enfatizó que este proceso de domesticación de las disciplinas en general a manos de los derechos humanos está produciendo efectos sociales para bien.

Exhortó a no ver a los infantes como seres humanos en proyecto a futuro, cuando son el presente y no se les debe considerar grupo vulnerable, como a las mujeres y a los indígenas.

“Son personas completas y es necesario crear condiciones para que la niñez y los adolescentes accedan a la misma gama de derechos humanos que tienen los adultos, e incluso todavía más cuando se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, riesgo o discriminación”, destacó.

Cada vez que el Estado reconoce un derecho se obliga a cumplirlo, lo que significa que tiene que colocar las condiciones para que las situaciones de desigualdad se compensen.

El reto en el tema de los derechos de la infancia, apuntó, “es cambiar el chip” a las y los operadores jurídicos y a aquellas personas que tienen que ver con este rubro. “Ese es quizá el reto más importante que se tiene: el poder ver que la realidad cambia y se tienen que construir otros mecanismos de interlocución”.