El gobierno del presidente Barack Obama desestimó hoy la idea de entregar armamento a la oposición política en Siria, por considerar que esa medida sería inadecuada por ahora.

“No creemos que la militarización de Siria sea el curso correcto”, dijo el vocero presidencial Jay Carney, quien insistió en diferenciar la situación en esa nación a la que se vivió meses atrás en la revuelta popular en Libia.

Durante su habitual rueda de prensa, Carney dijo que su gobierno continúa apostando por acciones en el frente diplomático como el instrumento idóneo para confrontar al régimen del presidente Bashar al Assad

“Nosotros creemos que contribuir a la militarización no es la dirección correcta. Se debe buscar una ruta para presionar a Al Assad, aislarlo y acelerar el proceso que resulte al final en su salida del poder”, dijo.

Consultado sobre la posibilidad de que Estados Unidos reconociera a la oposición como un gobierno de transición como sucedió en Libia, Carney calificó como prematuro considerar una acción de este tipo por ahora.

Sin embargo, señaló que una de las áreas en que su gobierno y sus aliados trabajen es en el fortalecimiento de la oposición, “y no tengo idea de cuando algo como éste (reconocimiento político) pudiera suceder”.