Costa Rica puede realizar “observaciones” sin limitar el derecho de Nicaragua a construir un canal interoceánico en una eventual ruta por el fronterizo río San Juan, señaló hoy el asesor gubernamental Jaime Incer.

“No tenemos que pedir permiso a Costa Rica” para una eventual ruta del canal acuático por el San Juan, en el extremo sureste de Nicaragua, indicó el asesor presidencial para Asuntos Medioambientales en delcaraciones al Canal 100 por Ciento Noticias.

Explicó que Costa Rica no tiene ningún derecho y según “los fallos y acuerdos puede hacer observaciones, a título de observación, pero eso no inhibe a Nicaragua a hacer lo que va a hacer”.

El martes pasado, el presidente nicaragüense Daniel Ortega envió al Congreso Nacional un proyecto de ley para autorizar la construcción de la obra, con el objetivo de gestionar los recursos en la comunidad internacional, estimados en 30 mil millones de dólares.

Al siguiente día, la cancillería de Costa Rica afirmó que Nicaragua debe pedir su opinión respecto al proyecto, al considerar que podrían afectarse sus derechos.

De acuerdo con fuentes oficiales, el proyecto iniciará con estudios de factibilidad, impacto ambiental y definir la ruta.

Incer dijo que los expertos tienen que valorar las opciones en seis rutas posibles a través del río Escondido, Bluefields, Monkey Point y Punta Gorda, en el sur del Caribe.

“Habrá que estudiar cuáles son las mejores rutas para este canal, estudiar las condiciones geológicas, climatológicas, sociales y demás”, afirmó.

El encargado presidencial del dragado en el río San Juan, el ex guerrillero Edén Pastora, dijo que la mega obra facilitaría el comercio mundial con el cruce rápido de barcos de gran calado para responder a la demanda internacional.

El viceministro Manuel Coronel, quien preside una comisión gubernamental encargada de la gestión, ha “estado midiendo el pulso” a China, Corea del Sur, Rusia, Brasil, Venezuela y Europa para proponer una co-participación en el proyecto, anunció.

Coronel viajaría a Holanda con la finalidad de contratar un equipo de consultores para realizar los estudios de impacto ambiental y factibilidad, una vez que haya sido aprobado el proyecto en la Asamblea Nacional de Nicaragua, dijo.

La inversión estimada para la obra ascendería a 15 mil millones de dólares y una cantidad similar para mitigar el impacto ambiental en todo la ruta del “gran canal de Nicaragua”.