Nuevas inundaciones en Pakistán han forzado al desplazamiento de más de 200 mil personas en la región de Sindh, este fin de semana.

La ONU y las autoridades paquistaníes hicieron un llamado a la comunidad internacional, para que aporten más helicópteros y acceder a zonas inaccesibles por tierra.

“Necesitamos más capacidad aérea. Se ha pedido ayuda; se está discutiendo” con los países donantes, explicó un portavoz de la Oficina de las Naciones Unidas para Coordinación de Asuntos Humanitarios en Pakistán, Maurizio Giuliano.

La fuente subrayó que es “la única manera” de llevar asistencia urgente a gran parte de los damnificados en zonas septentrionales del país surasiático, como el valle de Swat o la región de Gilgit-Baltistán, donde decenas de puentes, carreteras y otro tipo de infraestructuras han quedado gravemente dañados. La comandancia está empleando actualmente 60 helicópteros propios en las tareas de rescate y asistencia, mientras que otras naciones también han donado algunas unidades, como EU (19) o Afganistán y Emiratos Árabes Unidos, cuatro cada uno.

Mientras, en el sur de Pakistán continúa la alerta máxima, pues hay un enorme caudal de agua en la presa de Kotri, la última gran protección en el río Indo antes de llegar a su delta y desembocar en el mar Arábigo.

“Es probable que en las próximas horas sigan inundándose en el sur de Pakistán algunas zonas situadas a poca altura en los bancos del río. En el resto del país el agua está bajando mucho”, explicó a EFE un portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres, Ahmad Kamal.

La fuente agregó que “la situación debería de estar mucho más clara en cuatro o cinco días, pues no se espera que las lluvias aisladas tengan impacto en los principales ríos”.