- No desperdicies gas; hierve solamente el agua que necesitas y apaga los pilotos.

- Usa ollas a presión, son más eficientes en el consumo de energía.

- Limpia regularmente las hornillas de la estufa: si se atascan, consumen un 10% más de gas.

- Descongela el refrigerador; la escarcha crea un aislamiento que puede acarrear un 20% de consumo eléctrico.

- Compra alimentos de temporada y producidos en tu localidad. Su transporte implica menos consumo de energía.

- Produce menos basura: recicla, reutiliza y repara. El papel es una de las principales fuentes de metano. Comparte tus pe­­rió­dicos y revistas con amigos. Después de leerlos usa los diarios para limpiar vidrios y espejos, y finalmente llévalos a centros de reciclaje. Pien­sa que en Japón el papel se reutiliza convirtiéndolo en pulpa, desde 1035.