A desprenderse del frío, de la ropa y los zapatos para que un atomizador les “escupa” negro, algo negro que parezca petróleo y, en tres minutos, están listos para saltar a “escena”, bueno, al camellón de avenida Universidad para iniciar la protesta.

Son 24 jóvenes “activistas” de AnimaNaturalis, la organización ambientalista que ha llamado la atención por la “propuesta gráfica” con la que realizan sus protestas para defender el medio ambiente.

Estos chicos, en su mayoría estudiantes, han sido tigres, ballenas, focas y hasta toros por la gracia del “bodypainting”.

El cuerpo desnudo es la mejor arma para llamar la atención, de manera pacífica, sobre los problemas ambientales de nuestro país, consideran.

"Es una manera de usar mi cuerpo para expresar algo, en este caso, el reclamo por la postura neutra que ha tomado el gobierno mexicano – sobre el derrame de petróleo en el Golfo de México” y solicitarle ser más activo, de una manera creativa, respetuosa, impactante y que sensibiliza mucho más", dice Pamela Maciel, tras haber permanecido 40 minutos parada y semidesnuda en una de las avenidas más importantes del sur de la ciudad.

Desde hace cuatro años, Pamela se caracteriza por las causas de AnimaNaturalis, muchas de las cuales articula Teresa Melendez, la directora de la organización en México.

La idea de la protesta de este jueves, por el derrame de petróleo en el Golfo de México, fue de ella, pero también se suman a las causas globales de la organización.

Los capitalinos se han ido acostumbrando a verlos y hasta la Policía respeta su movimiento, que se organiza silenciosamente, a través de Internet, en cuestión de días.

Nada mal para poner el dedo en la llaga en uno de los desastres ecológicos más terribles que ha enfrentado el mundo.