Investigadores del Centro Médico Stony Brook confirmaron que el Homo floresiensis, también conocido como hobbit, es una especie humana, y no un descendiente enfermo de enanismo.
Rokus Due Awe, investigador del tema, aseguró que no todas las respuestas a la evolución del hombre están en África, sino que fue más compleja de lo que se piensa.
El descubrimiento, realizado en 2001 en la isla de Flores, al este de Indonesia, reveló restos óseos de humanoides de un metro de altura, y con el cerebro del tamaño de un bebé. Un humano deformado.
Lo curioso del caso es que los restos datan de tiempos recientes de entre 17 a 100 mil años, por lo que pudieron tener contacto con los humanos modernos de esa época.
Chris Stringer, investigador del Museo de Historia Natural de Londres, consideró que el hombre de Flores, o hobbit, y el Homo erectus tienen una raíz común. Si se descubren fósiles que comprueben esa teoría, se reforzaría la tesis de que el erectus fue el primero de nuestros antecesores que tras salir de África llegó a China y a la isla indonesia de Java.















































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