El mayor pecado de los mexicanos es la impuntualidad. Se tiene la creencia, incluso el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) lo considera, que si se llega dentro de los primeros quince minutos de la hora citada uno cumple con los estándares de puntualidad.

 
Pero ¿te imaginas esperar un día completo para que salga tu vuelo?, pues los pasajeros del vuelo VOI 705 de la aerolínea Volaris salieron con un retraso de casi 22 horas; su partida estaba programada a la 1:30 am del miércoles 2 de agosto, sin embargo el avión despegó a las 11:27 pm.
 
¿Volar de madrugada?
 
No cabe duda que viajar por la madrugada no es una buena opción, al menos en el AICM. Las mayores demoras en los despegues se presentan de 1 am a 6 de la mañana. Letra Roja realizó un monitoreo de los retrasos durante el periodo del 1 de agosto al 8 del mismo mes y detectó que hubo días, como el 4, en que la media de las demoras fue de 358 minutos, es decir, 5 horas con 54 minutos.
 
Tal pesadilla se le materializó a Dascha Rodríguez, pasajera extranjera, nativa de República Dominicana, quien dijo a Letra Roja preferir viajar por la tarde que por la noche. En esta ocasión su vuelo saldría a las 1:40 pm con destino a Miami, Florida; sin embargo, Dascha relató ya haber volado por la madrugada y fue un calvario para ella, pues tuvo que esperar 6 horas hasta finalmente su avión despegó.
 
¿Es admisible que un aeropuerto tenga hasta 700 retrasos en los vuelos por día? En una semana el promedio de vuelos con retraso en el AICM fue de 573.5; el menor registro fue de 479 demoras y corresponden al 6 de agosto. De igual modo, ese día los retrasos no fueron tan largos, el promedio fue de 134 minutos, 2 horas con 14 minutos.
 
La señora Irene García también sufrió el martirio que representa viajar de noche en el AICM. Ella relató a Letra Roja que hace aproximadamente medio año viajó a Zihuatanejo, Guerrero; su vuelo estaba programado a las 11 pm, pero el avión despegó a las 3 de la madrugada, 4 horas después. Sin embargo, la aerolínea, en este caso Interjet, no notificó a los pasajeros del retraso y durante las 4 horas de la demora los usuarios corrían de una sala a otra, dado que la línea aérea no tenía una sala predestinada para dicho vuelo.
 
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) admitió que la impuntualidad de las aerolíneas aumentó a 43% en 2015.
 
Por otra parte, a veces los retrasos resultan oportunos, la contrariedad recae en que la ventaja cubre otras ineficiencias del mismo AICM. Juan Zambrano refirió que trasladarse de la terminal 1 a la 2 por la noche es toda una odisea.
 
Él viajaría por Aeromexico a Cancún, oficialmente su avión despegaría a las 5 am. Juan contó a Letra Roja que por las excesivas tarifas de los taxis, y peor si se va al aeropuerto, decidió tomar el Metro para llegar a la terminal 1, de ahí aprovecharía el servicio del Aerotrén para poder tomar su vuelo en la terminal 2 del AICM, pero esto no fue posible.
 
Cuando Juan arribó al aeropuerto y quiso abordar el Aerotrén, éste había terminado su jornada de trabajo. En la página del AICM se establece que el horario de este medio de transporte es las 05:00 a las 23:00 horas, contrario a la información que le dieron a Juan Zambrano, pues a él le dijeron que éste comenzaba a laborar a las 4:00 horas, por lo que él decidió esperar.
 
Llegada la hora, como era de esperarse el Aerotrén seguía sin ofrecer servicio alguno, por lo que Juan se vio obligado a tomar un taxi de los que ofrecen servicio dentro del AICM. Por fortuna su vuelo se había retrasado y él pudo abordar sin problema, pero si no hubiese sido así, Juan habría perdido su vuelo. En este caso, la controversia radica en los medios de transporte que el AICM ofrece en su horario nocturno.
 
Qué se hace mientras se debería estar en el aire
 
Las largas esperas invitan a los pasajeros a ir a comer, explorar las tiendas de souvenires, pasar tiempo en el celular o simplemente “descansar” (esto depende de la terminal en la que se encuentre).
 
Las personas entrevistadas por Letra Roja resaltaron lo agotadoras que resultan las demoras, y se incrementa si se está en terminal 1, pues el sobrecupo y la falta de asientos obligan a los usuarios a utilizar el piso como silla o cama, según el nivel de fatiga.
 
Los entrevistados refirieron que anteriormente pensaban viajar por la noche para no desaprovechar el día en el avión, sin embargo esto no es una opción, pues los vuelos nocturnos tienen más contratiempos, por lo que, contrario a lo que creían, pierden menos tiempo volando a luz del sol.